México se va 9/9 en la fase de grupos tras una imponente victoria sobre República Checa

Nunca en la historia de los Mundiales México había terminado una fase de grupos con tres triunfos. Hasta hoy.

El Tri de Javier Aguirre cerró el Grupo A con paso perfecto tras derrotar 3-0 a República Checa la noche de este miércoles en el Estadio Ciudad de México gracias a los goles de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, además de una actuación descomunal de Gilberto Mora, la nueva joya del futbol mexicano. Para completar la fiesta, Guillermo Ochoa disputó unos minutos en su sexto Mundial, suficiente para que el estadio estallara en aplausos.

Se sabía que habría rotaciones, aunque Aguirre decidió que, si el rival iba a medir casi dos metros por jugador, México respondería con centímetros antes que con nombres. Raúl Rangel repitió como titular pese a que todo apuntaba a Guillermo Ochoa. La defensa estuvo conformada por César Montes e Israel Reyes, enviando al banquillo al indiscutible Johan Vásquez. Jorge Sánchez ocupó la lateral derecha y Mateo Chávez la izquierda.

En el mediocampo sorprendió la suplencia de Erik Lira, probablemente el futbolista mexicano con mejor nivel en el torneo. Su lugar fue para el capitán Edson Álvarez, acompañado por Gilberto Mora y Luis Romo.

En el ataque, Julián Quiñones y Roberto Alvarado conservaron su lugar en el once inicial, mientras que Guillermo «Memote» Martínez fue la gran novedad al imponerse en la competencia por el puesto sobre Santiago Giménez y Armando González.

El Estadio Ciudad de México lució completamente lleno y vestido de verde, blanco y rojo. Los tradicionales «¡Olé, olé!» aparecieron incluso antes de que México hiciera un solo disparo a puerta. La ola tampoco faltó. El optimismo del aficionado mexicano siempre llega puntual; el buen futbol, a veces, se toma su tiempo.

La primera ocasión de peligro fue para los checos al minuto ocho, cuando Denis Višinský sacó un disparo cruzado que pasó apenas desviado del arco defendido por Raúl Rangel.

México respondió un minuto después, pero Guillermo Martínez prefirió pensarlo demasiado y dejó escapar la primera oportunidad clara del encuentro.

Tras la pausa de hidratación, el partido siguió favoreciendo a los europeos. México volvió a mostrar las mismas dificultades ofensivas que ya había sufrido frente a Corea del Sur.

Antes del descanso llegó una oportunidad inmejorable para Roberto Alvarado, quien mandó su disparo por encima del arco cuando parecía más difícil fallarla que convertirla.

El silbatazo del medio tiempo estuvo acompañado de una nueva rechifla. Por segundo partido consecutivo, México se marchó al vestidor entre abucheos. El público ya empezaba a sospechar que el verdadero descanso lo estaban tomando los delanteros.

Pero el segundo tiempo fue otra historia

Con un Gilberto Mora inspirado, México cambió por completo su rostro. El juvenil, que con 17 años y 253 días se convirtió en el jugador más joven en disputar un Mundial con la Selección Mexicana, comenzó a repartir pases filtrados con una naturalidad impropia de su edad.

Al minuto 56 llegó la recompensa. Luis Romo asistió a Mateo Chávez, quien definió de zurda ante la salida de Matěj Kovář para marcar el 1-0. El estadio explotó con el primer gol mundialista del futbolista del AZ Alkmaar.

Cinco minutos después, Mora volvió a sacar el bisturí. Filtró un balón al área que terminó entre rebotes antes de que Julián Quiñones empujara la pelota para el 2-0. En apenas unos minutos, México pasó de ser un equipo gris a uno que finalmente justificaba el ambiente de fiesta en las tribunas.

Tras el segundo gol, Aguirre movió sus piezas. Guillermo Martínez, de discreta participación, dejó su lugar junto con Luis Romo para el ingreso de Obed Vargas y Santiago Giménez. El encuentro entró entonces en una fase de menor intensidad hasta el siguiente cooling break.

Después de la pausa, Gilberto Mora abandonó el terreno de juego entre aplausos para ceder su lugar a Álvaro Fidalgo. Sin embargo, lo que realmente encendió al estadio fue ver a Guillermo Ochoa comenzar a calentar.

El arquero ingresó al minuto 78 en sustitución de Raúl Rangel para disputar su sexto Mundial. Todo el estadio se puso de pie para ovacionar a uno de los grandes referentes en la historia de la Selección Mexicana. Además, Ochoa portó el parche «Legacy» que la FIFA entrega a los futbolistas que alcanzan esa histórica cifra de participaciones mundialistas.

TAMBIÉN PODRÍA INTERESARTE: ¡Reconocimiento! Guillermo Ochoa recibe el parche Legacy por parte de la FIFA

Todavía faltaba un capítulo para cerrar la noche

En los minutos finales, Roberto Alvarado asistió a Álvaro Fidalgo, quien definió para marcar su primer gol con la Selección Mexicana y sentenciar el 3-0 definitivo. Porque si algo le faltaba a la fiesta era que también anotara el español más mexicano del torneo.

Con nueve puntos de nueve posibles, México cerró una fase de grupos histórica y ahora deberá cambiar rápidamente el chip para preparar los dieciseisavos de final. El rival aún está por definirse, pero lo único seguro es que el próximo martes 30 de junio el Estadio Ciudad de México volverá a llenarse. Después de todo, este equipo tiene una curiosa costumbre: desespera durante 45 minutos… y luego invita a soñar.

Total
0
Shares
Previous Article

¡Así quedó definido el Grupo C del Mundial!

Next Article

Gil Mora: “Esta selección está para ser campeona. No pienso en Europa, quiero enfocarme en el Mundial”

Related Posts