Los tres mejores refuerzos de Cruz Azul en este 2025
Cruz Azul transita el cierre de 2025 con la doble exigencia que impone el mercado de fichajes y la evaluación de un año que dejó avances deportivos, pero también asignaturas pendientes. En La Noria entienden que cada incorporación no solo debe reforzar el modelo de juego, sino también conectar con una afición que exige respuestas inmediatas en la cancha. Por eso, el balance del último año colocó a tres nombres en un pedestal claro de aceptación popular: José Paradela, Jeremy Márquez y Jesús Orozco Chiquete, los refuerzos que más convencieron futbolísticamente al entorno celeste por su impacto, personalidad y rendimiento.
José Paradela
El caso de Paradela representa la contratación más rentable en términos de regularidad e influencia ofensiva. El mediocampista argentino llegó en verano y, bajo la dirección técnica de Nicolás Larcamón, se convirtió en un fijo del once, participando en el 100% de las alineaciones titulares del Apertura 2025. Su aporte fue tangible: 3 goles y 5 asistencias, incidiendo directamente en el 25% de los tantos del equipo durante la fase regular. Además, acumuló 24 partidos en el semestre sumando Liguilla, Leagues Cup e Intercontinental, una muestra inequívoca de su resistencia física, lectura táctica y peso específico en el último tercio.
Jeremy Márquez
Jeremy Márquez, por su parte, encarna el valor del crecimiento sostenido. Aunque inició como alternativa desde la banca, su rendimiento lo llevó a reclamar un lugar que hoy ya parece inamovible. Con 3 goles y 1 asistencia en 21 partidos entre todas las competencias, el mediocampista demostró adaptabilidad, carácter y una evolución que fue celebrada por la grada celeste, que encontró en él una pieza confiable para sostener ritmos, interpretar transiciones y competir sin complejos por un puesto titular.
Jesús Orozco Chiquete
Finalmente, Orozco Chiquete fue la inyección de identidad defensiva que el equipo necesitaba. El central mexicano, fichado a inicios de 2025, se ganó un lugar desde su primer semestre, siendo clave para que Cruz Azul alcanzara semifinales en Liga MX y conquistara la Concachampions 2025, consolidándose además como una opción recurrente en las convocatorias del TRI. En el segundo tramo del año se impuso en la competencia interna ante Piovi, sumando 1 gol y 1 asistencia en el proceso, hasta que una lesión de tobillo ante Tigres frenó abruptamente su cierre de temporada. Pese a ello, su huella quedó marcada: un defensor que llegó para competir, rendir y ganarse a la afición desde la jerarquía que se reclama en un club con ambición de grandeza.