Lo mejor del deporte mexicano en 2025: un año que dejó de prometer y empezó a cumplir

El 2025 quedará marcado como uno de esos años que no se explican solo con medallas, rankings o estadísticas. Fue el año en el que el deporte mexicano dejó de vivir del “potencial” y comenzó a hablar, con hechos, de realidad. Campeones del mundo, podios históricos y una generación que ya no pide permiso para competir contra la élite.

No sucede todos los días que un país pueda presumir campeones del mundo en distintas disciplinas durante un mismo calendario. México lo hizo cuatro veces en 2025. Y cada una de esas historias tuvo algo en común: paciencia, procesos largos y una convicción que terminó por romper inercias.

Osmar Olvera y la promesa cumplida: vencer a los chinos

Si hay un nombre que simboliza el año deportivo mexicano, ese es el de Osmar Olvera. No solo por la medalla de oro en el trampolín de tres metros en el Campeonato Mundial de Singapur, sino por todo lo que representa.

Años atrás, cuando apenas era un niño, Olvera se fue de casa para entrenar en Guadalajara con una idea fija: competir de tú a tú con los clavadistas chinos. En Singapur, esa promesa se convirtió en realidad. Osmar ejecutó la competencia de su vida, dominó la prueba y se subió a lo más alto del podio en una disciplina históricamente controlada por China.

El resultado no fue aislado. Olvera cerró el Mundial como el clavadista mexicano más laureado de la historia, liderando además la mejor actuación colectiva del país en un Campeonato del Mundo de Deportes Acuáticos, con siete medallas en total. A sus 21 años, ya no es futuro: es presente.

Andrea Becerra y el año perfecto en tiro con arco compuesto

Andrea Becerra llevaba tiempo rondando la cima, pero 2025 fue el año en el que dejó de tocar la puerta y la derribó. En el Campeonato Mundial de Corea del Sur, la arquera jalisciense confirmó su estatus como número uno del mundo y se colgó el oro individual en arco compuesto.

Pero su impacto fue más allá. Lideró también al equipo femenil mexicano, junto a Mariana Bernal y Adriana Castillo, a una medalla de oro histórica frente a Estados Unidos. Nunca antes México había ganado un título mundial por equipos en esta modalidad.

Yareli Acevedo y el regreso del ciclismo mexicano a la cima

El ciclismo mexicano llevaba más de dos décadas sin saborear un título mundial en pista. Yareli Acevedo terminó con esa sequía. En Santiago de Chile, la mexicana se consagró campeona del mundo en la prueba por puntos, superando a varias de las favoritas y colocando nuevamente la bandera nacional en lo más alto del podio.

Acevedo no solo ganó el oro; confirmó que el ciclismo tricolor vive un momento de transformación. Sus resultados a lo largo del año la colocaron entre las mejores del ranking mundial y consolidaron un camino que apunta directamente a LA 2028.

Isaac del Toro, de promesa a figura global

Si el ciclismo en pista tuvo un nombre propio, el ciclismo de ruta tuvo uno aún más ruidoso: Isaac del Toro. Con apenas 22 años, el originario de Ensenada cerró 2025 como el tercer mejor ciclista del mundo según el ranking UCI, solo detrás de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard.

Su temporada fue histórica: podio en el Giro de Italia, maglia rosa durante 11 días, campeón en vueltas por etapas y triunfos en clásicas europeas. Del Toro dejó de ser “el mexicano que sorprende” para convertirse en un contendiente real en el pelotón internacional.

Su Premio Nacional del Deporte fue consecuencia natural de un año que cambió la percepción del ciclismo mexicano a nivel mundial.

Plata que también pesa: Atletismo, tiro y más historias

El brillo del oro no opacó otros logros igual de significativos. Alegna González y Uziel Muñoz se colgaron medallas de plata en el Mundial de Atletismo de Tokio, resultados que rompieron barreras históricas para México en pruebas de fondo y lanzamientos.

Donovan Carrillo, por su parte, aseguró su lugar en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026, confirmando su consistencia en la élite.

Un 2025 que cambió el discurso

Más allá de las medallas, el 2025 dejó algo todavía más valioso: certeza. Certeza de que México puede competir, ganar y sostener procesos en escenarios donde antes parecía imposible.

Con la mira puesta en Los Ángeles 2028, este año no fue una excepción milagrosa. Fue el resultado de una generación que empezó a cumplir lo que durante mucho tiempo solo se prometía. Y eso, en el deporte mexicano, no es poca cosa.

Total
0
Shares
Previous Article

La razón por la que América no acelera por Gómez y Palavecino

Next Article

¡A la caza de leyenda! Raúl Jiménez empata un récord histórico en Inglaterra