El sueño del bicampeonato terminó para Argentina. Después de sufrir durante las rondas de eliminación directa, la Albiceleste volvió a instalarse en una final del Mundial, pero esta vez fue ampliamente superada por una selección de España que mostró un mejor nivel y terminó levantando el trofeo.
Al finalizar el encuentro, Lionel Scaloni no puso excusas. Reconoció el mérito del rival, lamentó las lesiones que sufrió su equipo durante el torneo y destacó el esfuerzo de sus futbolistas para competir hasta el último minuto.
«Hay que felicitar al rival. Nosotros estamos tranquilos porque este equipo compitió hasta el final. Las lesiones nos jugaron en contra, pero aun así estuvimos ahí peleando».
Agradeció el respaldo de toda Argentina
Uno de los momentos más emotivos de la conferencia llegó cuando Scaloni habló sobre el apoyo que recibió la selección durante todo el Mundial. El entrenador aseguró que el cariño de la afición fue una motivación constante para el equipo.
«Gracias a la gente por haber acompañado a la Selección, por salir a las calles y apoyarnos. Para mí eso fue espectacular y es un valor añadido para este grupo».
El técnico también resaltó que el futbol siempre ofrece revancha y que, aunque esta vez no pudieron levantar la Copa del Mundo, lo importante fue la forma en que representaron al país.
«Lo importante es saber que se puede perder. Lo importante es cómo terminas, dejar todo en la cancha y entender que siempre hay un rival enfrente».
Orgulloso del camino recorrido
Scaloni no ocultó la emoción por todo lo vivido con esta generación de futbolistas. Incluso reconoció que las lágrimas que mostró al terminar el encuentro fueron producto del orgullo que siente por el proceso que encabezó.
«Hasta el día de hoy, para mí este proceso ha sido impresionante. Lo que hizo este grupo de jugadores fue emocionante. Llegar hasta aquí, en las condiciones en las que llegamos, fue increíble».
Finalmente, el estratega argentino reiteró que, pese a la derrota, se queda con la tranquilidad de haber dirigido a un equipo que nunca dejó de luchar.
«Hoy los jugadores no se guardaron absolutamente nada. Dejaron hasta la última gota de esfuerzo y eso es lo que más orgulloso me deja».