Toluca llega con desventaja a la final de vuelta ante Tigres; sin embargo, este escenario no es desconocido para el conjunto escarlata, especialmente en finales del futbol mexicano. Los Diablos Rojos buscan su primer bicampeonato en torneos cortos y el segundo en su historia.
El equipo mexiquense sabe lo que es remontar una final, sobre todo jugando como local. Esta será la quinta ocasión en la que Toluca dispute el partido decisivo en el Estadio Nemesio Diez con desventaja en el marcador, en busca de su tercera remontada en una final.
En dos ocasiones, los escarlatas han logrado revertir un marcador adverso en la final de vuelta jugando en casa, tal como ocurrirá en esta serie. La primera fue en el Verano de 1998 ante Necaxa. Tras perder el partido de ida, el panorama se tornó dramático cuando, apenas a los dos minutos del encuentro de vuelta, Toluca ya perdía 4-1 en el global. No obstante, ahí nació la dinastía escarlata: el equipo reaccionó, ganó 5-2 el partido de vuelta y se coronó campeón.

La última remontada como local en una final se dio en el Apertura 2002 ante Monarcas Morelia. Con un marcador global adverso de 2-0 en los primeros minutos del partido de vuelta, Toluca logró darle la vuelta y se impuso con un contundente 4-1 para proclamarse campeón en diciembre de ese año.
En contraste, ante Santos Laguna en 2018 y Xolos de Tijuana en 2012, Toluca también llegó con desventaja al Nemesio Diez, pero en ambas ocasiones no logró remontar y terminó perdiendo la final en casa.