Las imágenes preocuparon a todos… y ahora Cruz Azul espera el peor diagnóstico

La noche en el Volcán dejó algo más que una eliminación. Mientras Tigres celebraba su pase a la Final, Cruz Azul se quedaba con una preocupación mayor: la lesión de Jesús Orozco Chiquete, una escena que heló a más de uno y que hoy tiene al club en alerta máxima.

El defensa, pieza fija, no terminó el partido ni viajará con el equipo a Qatar para la Copa Intercontinental. Su caso pasó de ser un golpe más del encuentro a convertirse en una incógnita que marcará el cierre del año para La Máquina.

Un momento que cambió el partido

En una jugada que parecía rutinaria, Ángel Correa se perfiló dentro del área y Chiquete llegó al cruce con la determinación de siempre. Pero al apoyar el pie derecho, el tobillo se dobló de manera brutal. La toma se repitió una y otra vez en televisión, cada vez más difícil de ver.

De inmediato, el cuerpo médico pidió el cambio. El jugador salió visiblemente dolorido y con gestos que no auguraban nada bueno.

El diagnóstico que todos esperan

Por ahora, Cruz Azul se mantiene cauto. El club realizará las pruebas médicas que confirmen la gravedad del daño, aunque en el entorno celeste saben que la escena no fue menor. No se ha comunicado de forma oficial el tipo de lesión ni el tiempo estimado de recuperación, pero lo que sí está claro es que Chiquete no hará el viaje a Qatar.

Una ausencia que complica la agenda celeste

El equipo viajará en los próximos días rumbo a la Copa Intercontinental, donde enfrentará a Flamengo, campeón de la Libertadores, el 10 de diciembre. Un duelo que ya de por sí lucía exigente y que ahora deberá disputarse sin uno de los defensores más estables del plantel.

La noche fue dura para Cruz Azul por la eliminación… pero la lesión de Chiquete cargó un golpe extra, uno que podría traer consecuencias más largas de lo esperado.

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