Larcamón sin excusas en 2026; La directiva ya le cumplió los “caprichos” con refuerzos y salidas
Sin margen para excusas. El Clausura 2026 marcará un punto de inflexión para Nicolás Larcamón en Cruz Azul. La directiva encabezada por Víctor Velázquez e Iván Alonso le ha dado al técnico argentino todo lo que pidió: refuerzos de jerarquía, salidas estratégicas para liberar plazas de foráneos y un respaldo institucional inquebrantable. Ahora, la responsabilidad recae exclusivamente en la cancha. La exigencia es clara y no admite matices: conquistar la décima estrella de Liga MX y sostener el dominio cementero en la CONCACAF Champions Cup, un escenario donde cualquier resultado por debajo del título será interpretado como fracaso.
El proyecto deportivo luce más robusto que nunca. Cruz Azul ha reunido un mediocampo que, por nombres y perfiles, apunta a ser el más competitivo del futbol mexicano. Agustín Palavecino y José Paradela están llamados a ser los ejes creativos de un sector que también integran Carlos Rodríguez, Erik Lira y Jeremy Márquez, además del desequilibrio vertical que aporta Luka Romero. La mezcla entre control de ritmos, intensidad en la recuperación y generación desde primera línea le da a La Máquina una identidad táctica más clara, una que ahora sí deberá reflejarse en regularidad colectiva y, sobre todo, en resultados contundentes durante la fase final.
El reacomodo del vestidor también juega a favor del entrenador. La salida de Faravelli, Sepúlveda y Rivero, tres voces de mando en la interna, no solo respondió a un ajuste reglamentario, sino a una decisión que terminó por despejar tensiones en el día a día. Con menos jerarquías que cuestionen desde adentro, Larcamón tendrá el control absoluto del plantel para implementar su idea sin fricciones internas. Ese mando total, que antes era una aspiración, hoy es una realidad que deberá traducirse en disciplina táctica, cohesión emocional y un rendimiento que sostenga las expectativas de una afición que no olvida los tropiezos del Apertura 2025.
El primer examen oficial llega de inmediato. Cruz Azul debutará este fin de semana ante el Club León en el Estadio Nou Camp de Guanajuato. Para ese compromiso, se espera que Palavecino —quien recién reportó en la capital— integre la convocatoria, con posibilidades de ver sus primeros minutos, incluso si inicia desde la banca. También el delantero colombiano Miguel Borja, ya en ritmo de reacondicionamiento en La Noria, podría aparecer entre los elegidos para el arranque del torneo. La mesa está servida y el plantel está listo. Ahora, a Larcamón le toca demostrar que no solo pidió un “equipazo”, sino que puede dirigirlo como tal hacia la gloria.