Este miércoles la selección mexicana cierra la fase de grupos enfrentando a Chequia, un duelo en Copas del Mundo que se da después de 64 años del único antecedente. En Chile 1962 se enfrentaron y el tricolor logró su primera victoria en este torneo.
En la cancha del estadio Ciudad de México, el equipo mexicano buscará el primer triunfo en un tercer partido de fase de grupos desde Brasil 2014, y el tercero en territorio nacional. El partido de esta noche será muy especial debido a que, después de ocho años, el equipo tricolor vestirá de blanco en una Copa del Mundo.
En las últimas ediciones el color blanco ha sido recurrente en los Mundiales para México; sin embargo, en cuatro ediciones en los últimos 32 años el equipo mexicano no ha vestido el color blanco en un juego mundialista.
Desde el partido ante Corea del Sur en Rusia 2018, la selección mexicana no jugaba con este color en un Mundial. En México 1986 usó el color blanco en el juego ante Paraguay y Bulgaria; ahora, en casa lo volverá a usar ante Chequia.
Las ediciones de 1986, 1998 y 2006 son las tres justas mundialistas en donde más juegos ha portado el color blanco. En los tres Mundiales lo usó en dos partidos, mientras que(sin coma) en 1994 y 2018 solamente lo ocupó en un solo juego.
Además, por primera vez, el equipo mexicano no repetirá color de playera en la fase de grupos, usando su tercer uniforme, algo que nunca había pasado en el pasado con el tricolor en este tipo de torneos.