Previo al compromiso ante el Barcelona, el entrenador argentino Matías Almeyda dejó de lado el análisis futbolístico para lanzar una reflexión que ha dado mucho de qué hablar. El técnico habló sobre el contexto social que vive el mundo y cuestionó cómo, en medio de conflictos y guerras, el futbol continúa como si nada ocurriera.
El estratega, recordado por haber llevado al Guadalajara al título de liga, fue cuestionado sobre el caso de una aficionada con cáncer que ha recibido apoyo económico de seguidores del Sevilla. A partir de ese tema, el argentino profundizó en la manera en que el deporte refleja la realidad de las sociedades.
“El futbol es el fiel reflejo de las sociedades para mí. Hay guerras y nosotros estamos hablando de un partido; eso quiere decir que no nos importa nada. Es la parte triste, que el negocio tiene que seguir y nos estamos rompiendo la cabeza viendo cómo va a ser el equipo que va a jugar”, comentó.
▪️ "Hay una guerra y yo me estoy rompiendo la cabeza para ir a jugar un partido".
— ElDesmarque (@eldesmarque) March 13, 2026
La brutal reflexión del entrenador del Sevilla, Matías Almeyda, tras ser preguntado por el reportaje de ElDesmarque sobre María del Mar, una sevillista "de cuna" en plena lucha contra el cáncer.… pic.twitter.com/CGd2V137wC
Almeyda también recordó su origen humilde en Argentina, señalando que haber crecido en una comunidad con carencias lo llevó a tener una visión distinta sobre la realidad que viven muchas personas fuera del futbol.
Aun así, reconoció que el deporte también tiene un impacto positivo en millones de personas alrededor del mundo.
“El futbol tiene algo muy lindo: despierta sentimientos. Para mí, bien utilizado es un remedio para mucha gente, como para muchos de nosotros. Desde ese lugar digo: ¿A cuántos nos da de comer?”, explicó.
Finalmente, el entrenador también cuestionó la enorme inversión que se hace en conflictos bélicos mientras muchas regiones del mundo enfrentan pobreza extrema.
“Si cada cohete que tiran vale 50 millones de euros, y después decimos que en África hay hambre, ¿por qué en vez de tirar cohetes no llevamos 50 millones de euros en arroz y educación?”.