Club América ya comenzó a mover fichas pensando en el Clausura 2026, y uno de los nombres que aparece en el radar azulcrema es el de Obed Vargas, mediocampista mexicano que actualmente milita en el Seattle Sounders de la MLS.
La directiva no esconde la intención de reforzar el centro del campo con un perfil joven, dinámico y con proyección internacional. En ese contexto, Vargas encaja, tanto por presente como por futuro, en una planeación que apunta más allá del corto plazo.
El deseo de Obed y su crecimiento sostenido
Vargas se ha consolidado como un elemento clave en el esquema del Seattle Sounders. Su regularidad en MLS, Leagues Cup y Mundial de Clubes no solo lo volvió indispensable para su equipo, también lo colocó en la mira de varios mercados.
Su entorno tiene claro que el siguiente paso debe ser uno que impulse su carrera. América aparece como una opción sólida, competitiva y con exposición, aunque no es la única alternativa sobre la mesa.
Una inversión que no pasa desapercibida
Fichar a Obed Vargas no sería una operación menor. De acuerdo con Transfermarkt, el valor de mercado actual del mediocampista es de 9.3 millones de dólares, cifra que refleja su crecimiento sostenido y su impacto reciente tanto a nivel de clubes como en selecciones juveniles.
Para dimensionar el salto, basta mirar atrás. En diciembre de 2024, su carta estaba valuada en 4 millones de dólares. En apenas un año, su precio más que se duplicó, impulsado por actuaciones consistentes y torneos internacionales de alto nivel, incluido el Mundial Sub-20 de Chile 2025, donde fue uno de los pilares del combinado mexicano.
Obed Vargas. 🟢 pic.twitter.com/AHm9z38CzW
— FIFA Club Football (@FIFACF) November 5, 2025
¿Está América dispuesto a dar el paso?
La cifra representa un desafío financiero incluso para un club como América. No se trata solo de pagar el traspaso, sino de asumir que se estaría apostando fuerte por un futbolista que apunta a ser protagonista en los próximos años.
En Coapa analizan con calma. El talento está ahí, el momento también, pero la decisión final pasará por entender si el proyecto deportivo y la inversión van de la mano.