La Selección de Francia afronta la semifinal del Mundial contra España con un discurso de serenidad y respeto hacia el rival. En la previa, Jules Koundé defendió a su compañero en el Barcelona, Lamine Yamal, y aseguró que su actitud no representa una falta de respeto, sino una muestra de confianza en sus propias virtudes y en las del equipo.
El defensor francés explicó que conoce bien al joven atacante y que su personalidad refleja seguridad más que arrogancia: “En ningún momento hemos sentido una falta de respeto. Conozco muy bien a Lamine, sé cómo es. Para mí es una muestra de confianza, lo hace también con el Barça, confía mucho en sus virtudes, en las virtudes también del equipo donde juega. Así que nada, le veo también como motivación extra para él y ya está, nada más”. Con estas palabras, Koundé buscó desactivar cualquier polémica y subrayar que la confianza del jugador es un motor competitivo.
El zaguero también analizó el estilo de juego que se espera en Atlanta. “Son dos equipos muy ofensivos a los que les gusta tener la pelota. Sabemos que históricamente a España siempre le gusta tener la posesión, aunque también te puede hacer daño en transiciones y nosotros también”. La declaración refleja el respeto hacia el modelo español, pero también la convicción de que Francia cuenta con recursos ofensivos para competir en igualdad de condiciones.
Koundé insistió en que la semifinal exigirá disputar la pelota y no cederla durante todo el encuentro: “También tenemos en cuenta que mañana vamos a tener que tener la pelota porque contra España no puedes dejar la pelota 90 minutos, porque al final te encuentran un espacio… te cansan”. El defensor recalcó que Francia deberá equilibrar su propuesta ofensiva con disciplina táctica para evitar que España imponga su ritmo característico.