João Cancelo vuelve al Barcelona: decisión tomada y operación cerrada
El mercado no espera y el Barcelona tampoco. João Cancelo volverá a vestir la camiseta blaugrana luego de que se cerrara su regreso en calidad de préstamo, una operación que ya es un hecho y que fue confirmada por Fabrizio Romano con su característico “here we go”.
El acuerdo entre el Barcelona y el Al Hilal quedó pactado como cesión hasta el mes de junio, con un pago de cuatro millones de euros por parte del club catalán como cobertura del préstamo. Movimiento quirúrgico, calculado y, sobre todo, alineado con la voluntad del jugador.
Porque sí, hubo más interesados. El Inter de Milán tenía un acuerdo avanzado con el club saudí, pero nunca logró convencer al protagonista principal. João Cancelo fue claro desde el inicio: su prioridad era regresar al Barcelona.
Una elección más allá del dinero
En un mercado marcado por cifras elevadas y decisiones económicas, Cancelo apostó por lo deportivo. El portugués entendía que su encaje en el proyecto blaugrana estaba probado, que su rol dentro del sistema le permitía explotar sus virtudes y que, en Barcelona, encontraba un contexto que potenciaba su juego.
Ni la propuesta del Inter ni el atractivo financiero de otras opciones lograron moverlo de esa idea. Cancelo quería Barça, y el Barça volvió a abrirle la puerta.
Lo que gana el Barcelona
Para el club culé, el regreso del lateral representa más que una solución de corto plazo. Cancelo ofrece polivalencia, salida limpia desde el fondo y una lectura ofensiva que pocos laterales en Europa mantienen. Puede jugar por ambas bandas, asociarse por dentro y convertirse en un recurso táctico constante.
En un calendario cargado y con exigencias altas, sumar un perfil como el suyo le da profundidad y variantes a la plantilla, sin comprometer de forma severa las finanzas.
Un regreso con contexto y expectativas
El fichaje no es improvisado. Es una operación que responde a una necesidad deportiva concreta y a una oportunidad de mercado bien leída. El Barcelona no solo recupera a un jugador de nivel internacional, también refuerza una idea: cuando el proyecto convence, el jugador elige.
João Cancelo vuelve a casa. Y esta vez, lo hace porque así lo quiso.