El Mundial de 2026 dejó una imagen histórica para el futbol mexicano, pero también un fuerte impacto financiero para Grupo Ollamani, empresa propietaria del Club América y del Estadio Banorte.
La compañía informó una pérdida neta consolidada de 548.2 millones de pesos al cierre de junio de 2026, una cifra directamente relacionada con los costos que implicó albergar la Copa del Mundo y la modernización del inmueble mundialista.
Las operaciones del Mundial impactaron las finanzas
En el reporte presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Grupo Ollamani explicó que el principal golpe económico provino de las denominadas Operaciones FIFA, las cuales generaron un impacto negativo cercano a 557.2 millones de pesos.
La empresa señaló que estos gastos corresponden a operaciones extraordinarias y no reflejan el comportamiento habitual de sus resultados financieros.
Entre esos costos se encuentran:
- La remodelación y adecuación del Estadio Banorte para el Mundial.
- La organización de los eventos como ciudad sede.
- La operación de los cinco partidos disputados en el inmueble.
- Los gastos derivados del conflicto con los propietarios de palcos y plateas.
Las pérdidas todavía podrían aumentar
El reporte únicamente contempla los resultados financieros hasta el 30 de junio de 2026, por lo que aún falta incorporar los movimientos correspondientes al mes de julio.
Esto significa que las pérdidas podrían incrementarse hasta en 255.9 millones de pesos adicionales, ya que en ese periodo todavía se celebraron actividades relacionadas con el Mundial, incluido el partido entre México e Inglaterra disputado en el Estadio Banorte.
Los resultados definitivos se conocerán cuando Grupo Ollamani publique su informe financiero correspondiente al tercer trimestre del año.
La remodelación fue una inversión a largo plazo
Pese a los números negativos, la empresa considera que gran parte del gasto debe verse como una inversión.
Grupo Ollamani destacó que la modernización del Estadio Banorte permitió mejorar su infraestructura, capacidad operativa, digitalización y funcionalidad, beneficios que permanecerán mucho después de la Copa del Mundo.
Además, recordó que estas inversiones son independientes de los gastos extraordinarios registrados durante el evento mundialista.
El pago a FIFA también pesó
Uno de los desembolsos más importantes fue el acuerdo alcanzado con la FIFA para respetar los derechos de los propietarios de palcos y plateas durante la Copa del Mundo.
La empresa destinó más de mil millones de pesos para resolver esa situación, uno de los compromisos económicos más relevantes derivados de la organización del torneo.
Confían en recuperar la inversión
Aunque el balance financiero actual es negativo, Grupo Ollamani mantiene expectativas positivas para los próximos meses.
La empresa espera que la actividad constante del Estadio Banorte permita recuperar parte de la inversión realizada. Entre las principales fuentes de ingresos destacan los partidos como local del América, Cruz Azul y Atlante, además de conciertos, espectáculos y eventos internacionales como el regreso de la NFL a México.
Por ahora, el Mundial 2026 dejó un legado deportivo e infraestructura renovada, pero también una importante factura económica que Grupo Ollamani buscará revertir conforme el inmueble retome su operación habitual.