Jürgen Klopp llegó a Grecia buscando confirmar que Alemania finalmente había despertado, pero salió de Salónica con las dudas todavía intactas. La Mannschaft empató 0-0 ante Grecia en la cuarta jornada de la UEFA Nations League y volvió a quedarse sin gol frente al conjunto heleno. Después del 2-0 sobre Serbia, Alemania parecía haber encontrado el camino, pero nuevamente chocó contra un rival que ya se ha convertido en una auténtica pesadilla.
Grecia estuvo muy cerca de golpear desde el comienzo. Antes de cumplirse dos minutos, Giorgos Masouras conectó de cabeza y obligó a Jonas Urbig a realizar una gran intervención para evitar el 1-0. Alemania reaccionó rápidamente, tomó el control de la pelota y comenzó a instalarse en campo contrario con Florian Wirtz, Derry Scherhant y David Raum generando las principales oportunidades. Diario AS
Alemania tuvo el balón, pero nunca el gol
La jugada que pudo cambiarlo todo llegó al minuto 33. Jonathan Burkardt mandó la pelota al fondo después de un servicio de Scherhant y Alemania comenzó a celebrar, pero el VAR anuló la anotación por una mano durante la construcción de la jugada. Fue el reflejo perfecto de la noche alemana: dominio, aproximaciones y sensación de peligro, pero ninguna recompensa en el marcador.
Los números fueron contundentes. Alemania terminó con alrededor del 70% de posesión y 21 disparos, frente a solamente cinco intentos de Grecia, aunque únicamente cuatro remates visitantes encontraron portería. En la segunda mitad, el conjunto de Ivan Jovanović consiguió cerrar mejor los espacios y convertir el partido en un duelo mucho más físico. Klopp respondió enviando al campo a Nick Woltemade y Saïd El Mala, pero tampoco encontró la fórmula para romper el cero.
El empate vuelve a complicar el panorama alemán. Después de cuatro jornadas, la Mannschaft suma cinco puntos y ocupa el tercer lugar del Grupo A2, detrás de Países Bajos y Grecia, ambos con ocho. Klopp solamente ha conseguido una victoria en sus primeros cuatro partidos como seleccionador: empate ante Países Bajos, derrota frente a Grecia, triunfo sobre Serbia y ahora otro empate contra los helenos.
Grecia, además, termina esta ventana invicta frente a Alemania después de haber conseguido días atrás su primera victoria histórica contra los germanos. Klopp llegó para comenzar una nueva era, pero el arranque todavía no despega. Alemania tiene nombres, posesión y oportunidades; lo que sigue buscando es algo mucho más importante: volver a parecer Alemania cuando realmente importa.