El mediocampista y capitán de la Selección de Suiza, Granit Xhaka, recibió una sanción económica por parte de las autoridades judiciales de su país tras confirmarse la falsificación de un certificado de vacunación contra el COVID-19 durante el periodo de la pandemia. El futbolista del Sunderland inglés fue notificado del dictamen emitido por la Fiscalía suiza, el cual concluye el proceso legal iniciado en su contra.
Aceptación del error y detalles de la condena condicional
Tras hacerse pública la resolución judicial, el experimentado volante emitió un comunicado a través de sus canales oficiales para fijar su postura sobre el caso. El deportista asumió la responsabilidad por las acciones cometidas en la etapa crítica de la crisis sanitaria global.
«Acepto la decisión y asumo mi responsabilidad», expresó el futbolista al confirmar que no apelará la sentencia fijada por las autoridades de su país natal.

La Fiscalía de Suiza estableció una sanción económica de 150,000 francos suizos bajo un esquema de condena condicional. Esta modalidad estipula que el jugador no tendrá que desembolsar el dinero de manera inmediata; el cobro de la suma quedará revocado a menos que vuelva a incurrir en una infracción similar de carácter penal durante un periodo de prueba fijado en 24 meses.
Descarte temporal de la selección y panorama deportivo
En el ámbito estrictamente deportivo, la Federación Suiza de Fútbol no convocó al capitán para los compromisos internacionales de la reciente fecha FIFA mientras la resolución legal se mantenía en trámite.
Hasta el momento, ni la directiva del Sunderland ni la federación nacional han emitido posturas sobre posibles sanciones disciplinarias o suspensiones en el terreno de juego. Con el fallo penal resuelto, el futbolista aguarda la determinación de los organismos rectores para definir su reincorporación a la actividad competitiva.