David Faitelson volvió a estar en el centro de la conversación, pero esta vez no por un análisis deportivo, sino por un momento que cruzó la línea. Tras la discusión que protagonizó con Marc Crosas en plena transmisión, el periodista ofreció una disculpa pública reconociendo su error.
Lo hizo de frente, sin rodeos. Aceptó que se equivocó, que perdió el control y que sus palabras no corresponden a lo que representa.
Una disculpa directa tras un momento que se salió de control
Durante su intervención, Faitelson dejó claro que lo ocurrido no debió pasar. Reconoció que la discusión comenzó como parte del debate, pero terminó en un punto donde él mismo admite que se equivocó.
“Perdí la cabeza y me equivoqué”, expresó, al tiempo que aseguró que las palabras que utilizó no forman parte de su educación ni de su forma habitual de conducirse.
El periodista también fue claro en algo: no justifica lo ocurrido. Lo asume como un error personal y profesional, uno que, según sus propias palabras, no puede repetirse.
Ofrezco una sincera disculpa… pic.twitter.com/MOm3aYSqde
— David Faitelson (@DavidFaitelson_) April 7, 2026
La presión y el contexto detrás del momento
Faitelson también habló del contexto que vive actualmente. Explicó que han sido meses intensos desde su llegada a su nueva etapa profesional, un proceso que no solo ha sido exigente para él, sino también para su entorno cercano.
Sin usarlo como excusa, sí lo puso como parte del escenario que terminó influyendo en su reacción. En sus palabras, “a veces las cosas se salen de control”, especialmente en espacios donde el debate es constante y las emociones están a flor de piel.
Aun así, dejó claro que entiende que ese tipo de situaciones no pueden trasladarse a lo personal, mucho menos frente a las cámaras.
De un debate deportivo a un conflicto personal
El incidente ocurrió durante una emisión de Línea de 4, donde el análisis del Club América terminó pasando a segundo plano. Lo que inició como una diferencia de opiniones escaló rápidamente a un intercambio de palabras que cruzó el límite del debate.
El momento se viralizó casi de inmediato, generando reacciones dentro y fuera del entorno deportivo. Más que el tema que se discutía, lo que quedó fue la forma en la que se rompió el control en televisión abierta.