En un movimiento que combina política internacional y fútbol, la administración de Donald Trump solicitó a la FIFA que Italia ocupe el lugar de Irán en el Mundial 2026. La propuesta, presentada a menos de dos meses del inicio del torneo, ha desatado debate por sus implicaciones tanto deportivas como diplomáticas.
El enviado especial de Trump, Paolo Zampolli, fue el encargado de transmitir la solicitud mediante un documento dirigido al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. En dicho escrito se argumenta que Italia, tetracampeona del mundo, no debería quedar fuera de la máxima cita futbolística. La Azzurra quedó eliminada recientemente en la repesca tras caer en penales frente a Bosnia-Herzegovina, lo que significó su tercera ausencia consecutiva en un Mundial.
“Confirmo que le he sugerido a Trump y a (el presidente de la FIFA, Gianni) Infantino que Italia reemplace a Irán en la Copa del Mundo. Soy italiano y sería un sueño ver a la Azzurri en un torneo organizado por Estados Unidos. Con cuatro títulos, tienen la trayectoria necesaria para justificar su inclusión”
-Paolo Zampolli.
🚨 𝗕𝗥𝗘𝗔𝗞𝗜𝗡𝗚: Donald Trump’s special envoy Paulo Zampolli proposed to Trump and Gianni Infantino that Italy replace Iran at the 2026 World Cup:
— The Touchline | 𝐓 (@TouchlineX) April 22, 2026
"Being of Italian origin, it would be a dream to see the Azzurri there. With four World Cups, they have the pedigree to justify… pic.twitter.com/nMQpzUj7Nw
El caso de Irán
Irán, por su parte, aseguró su clasificación y solicitó disputar sus partidos en México por motivos de seguridad. La posibilidad de sustituirlo por Italia no solo modificaría el calendario deportivo, sino que también podría generar tensiones diplomáticas, dado que Estados Unidos e Irán mantienen negociaciones de paz para poner fin a la guerra en Oriente Próximo.
Si la FIFA accede, Italia recuperaría su lugar en el Mundial y desplazaría a Irán, lo que podría provocar protestas de la federación iraní y un conflicto diplomático. En caso de rechazo, el torneo seguiría su curso sin modificaciones, dejando la propuesta como un gesto político sin consecuencias inmediatas en el terreno de juego.
