La noche en La Corregidora tuvo un tono especial. Más allá del marcador, el duelo entre Querétaro y Mazatlán significó la despedida de un histórico: Pablo Barrera, quien jugó su último partido en casa y lo hizo como solía —dejando una huella dentro del campo y regalando una asistencia que valió tres puntos.
Los Gallos Blancos vencieron 1-0 a Mazatlán, resultado que los deja con 17 puntos en el lugar 13 del Apertura 2025. Aún con esperanzas de alcanzar el play-in, los de Benjamin Mora deberán ganar en su visita a Juárez y esperar una combinación de resultados. Por su parte, los Cañoneros quedaron oficialmente fuera de toda posibilidad.
El homenajeado fue protagonista desde el inicio, participando en las mejores jugadas de los locales. El momento cumbre llegó al minuto 57, cuando Barrera, fiel a su estilo, desbordó por la banda derecha y mandó un centro preciso al corazón del área. Alí Ávila apareció entre los defensores para conectar un cabezazo que se incrustó junto al poste izquierdo, imposible para el arquero visitante.
Antes del gol, Mazatlán había puesto nerviosos a los locales. Un tanto de José Esquivel fue anulado por el VAR tras una mano previa, y los visitantes tuvieron varias aproximaciones, pero sin efectividad.
El segundo tiempo se tiñó de emotividad y tensión. Al minuto 70, Pablo Barrera abandonó el campo entre aplausos, lágrimas y ovaciones, tras sufrir una molestia que no le impidió recibir el cariño de toda la afición queretana. Con el brazalete en alto, el capitán cerró así una carrera que lo vio levantar una Liga MX, una Copa MX, una Concachampions y dos Copas Oro con México.
¡VENGA, QUERÉTARO! 🐓
— Gallos Blancos 🐓 (@Club_Queretaro) November 3, 2025
Momento de apoyar con todo.#Los75DeGallos pic.twitter.com/kdT7LqtGs2
Mazatlán intentó reaccionar, pero entre la falta de precisión y la expulsión de Dudu Teodora al 86’, el panorama se volvió oscuro. Querétaro resistió los embates finales y selló la victoria con el silbatazo tras siete minutos de agregado.
En una noche que mezcló nostalgia y alegría, el fútbol volvió a ser generoso con quien lo honró siempre.
Pablo Barrera se despidió en su casa, con victoria, con aplausos y con una última asistencia.