La historia se terminó sin ruido. Mateusz Bogusz dejó México de manera discreta y puso fin a un paso tan costoso como decepcionante por Cruz Azul. El mediocampista polaco abandonó el país rumbo a Estados Unidos para cerrar su llegada al Houston Dynamo, club con el que volverá a la MLS, liga de la que salió hace apenas un año.
Bogusz fue visto el lunes por la mañana en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, abordando un vuelo con destino a Houston. Horas antes, el futbolista había recogido sus pertenencias tras varias semanas entrenando por separado en La Noria, mientras la directiva celeste negociaba su salida. A falta del anuncio oficial, el traspaso está acordado y su nuevo contrato se firmará en las próximas horas.
Su etapa en Cruz Azul nunca despegó. Llegó a principios de 2025 procedente del LAFC como una apuesta fuerte, respaldada por una inversión cercana a los 10 millones de dólares, pero jamás logró adaptarse al futbol mexicano ni justificar su cartel. Dentro y fuera de la cancha, el polaco quedó a deber. Incluso, Nicolás Larcamón señaló recientemente que el jugador no mostró la actitud ni el compromiso necesarios para pelear por un lugar como titular.
Más allá de lo deportivo, su salida resuelve un problema estructural para Cruz Azul. Con el adiós del polaco, el club libera finalmente una plaza de No Formado en México (NFM), situación que había condicionado al equipo en el mercado. Esa limitante fue utilizada como argumento para no registrar a Miguel Borja, delantero colombiano que terminó marchándose sin debutar, en medio de diferencias internas dentro de la directiva.
Ahora, la pelota está del lado de La Noria. Cruz Azul deberá acudir al mercado para reforzar un plantel que, pese a sumar dos victorias en tres jornadas del Clausura 2026, no termina de convencer.