La directiva de Cruz Azul ha manifestado su inconformidad ante las restricciones migratorias en Estados Unidos y los procesos administrativos en competiciones internacionales, luego de confirmarse la ausencia de Christian Ebere para la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf frente a Los Angeles FC. El delantero no pudo ingresar al país norteamericano debido a limitaciones vinculadas a su nacionalidad, situación que encendió las alarmas dentro del club celeste.
El técnico Nicolás Larcamón no ocultó su molestia por la baja de un jugador que venía siendo determinante, recordando que Ebere fue clave en el último compromiso del equipo. Ante este panorama, el estratega solicitó la intervención de la FIFA para evitar que este tipo de situaciones se repitan, especialmente en torneos internacionales donde la logística y la equidad deportiva deberían ser prioridad.
“Hay una cuestión que me parece muy importante que la FIFA atienda. No tiene que ver con una suspensión deportiva, pero sí es algo que favorece al equipo rival dadas las normativas y legislaciones migratorias. Entiendo el marco legal del país, pero tratándose de una delegación deportiva que está bajo constante vigilancia, creo que sería importante realizar gestiones en favor de la paridad competitiva. Llegamos con un jugador menos y no por una responsabilidad nuestra. Es un tema que se debería atender para no afectar la calidad de la competencia”
Larcamón
Más allá del contratiempo, Cruz Azul mantiene el enfoque en una eliminatoria exigente ante un rival de alto calibre. Larcamón destacó el nivel de LAFC, al que considera uno de los equipos más fuertes de la MLS, y pidió a su plantel concentración total, evitando distracciones pese a la cercanía de otros compromisos importantes. En medio de la polémica, La Máquina buscará competir en condiciones adversas y sostener su protagonismo en el plano internacional.