Cuando el nombre no alcanza: los fichajes europeos del América que nunca despegaron
La salida de Allan Saint-Maximin, confirmada este sábado por el Club América, no solo cerró un ciclo breve y accidentado en Coapa. También volvió a poner sobre la mesa una discusión recurrente: los fichajes provenientes de Europa que llegan con etiqueta de “bomba” y terminan diluyéndose sin dejar la huella prometida.
El francés se suma a una lista que el americanismo preferiría olvidar. Jugadores con recorrido internacional, cartel mediático y altas expectativas que, por distintas razones, nunca lograron adaptarse al contexto del futbol mexicano ni responder dentro de la cancha.
Saint-Maximin, un talento que nunca encontró su lugar
Procedente del Al-Ahli de Arabia Saudita, Saint-Maximin arribó para el Apertura 2025 como uno de los movimientos más llamativos del mercado. Su fichaje rondó los 10 millones de dólares, una inversión pensada para marcar diferencia inmediata.
En números, su paso fue corto y discreto: 15 partidos oficiales, 3 goles y 2 asistencias. Más allá de los registros, el francés nunca terminó de sentirse cómodo. La competencia directa por la banda con Brian Rodríguez, los problemas de adaptación, episodios extracancha —incluidos actos de racismo denunciados por su familia— y un quiebre con André Jardine terminaron por apagar un proyecto que prometía mucho más.
El balance deja una sensación clara: talento había, gestión y contexto no acompañaron.
Muchas gracias por haber portado nuestros colores, Allan Saint-Maximin. 🦅
— Club América (@ClubAmerica) February 1, 2026
¡Te deseamos mucho éxito en tus futuros proyectos! 💪 pic.twitter.com/meCBNFOTzD
Otras “Estafas” europeas en Coapa
El caso de Saint-Maximin no es aislado. En los últimos años, el América ha apostado por nombres provenientes de Europa que no lograron consolidarse.
Jérémy Ménez (Francia)
Llegó en 2018 desde el Antalyaspor con la etiqueta de estrella internacional. Sin embargo, su etapa estuvo marcada por lesiones constantes, problemas físicos y una relación tensa con Miguel Herrera. Disputó 23 partidos y marcó 5 goles, varios desde el punto penal. Su paso fue más recordado por polémicas que por rendimiento. Se marchó en 2019, sin cumplir las expectativas.
Jorge Meré (España)
Procedente del FC Colonia, el defensor arribó en 2022 con la ilusión de repetir el impacto de Álvaro Fidalgo. Nunca se adaptó al ritmo de la Liga MX, perdió protagonismo rápidamente y terminó saliendo a préstamo. Su salida definitiva se confirmó recientemente rumbo al Penafiel, de la segunda división de Portugal. En América, su paso fue prácticamente testimonial.
Sergio Díaz (Paraguay)
Aunque paraguayo, llegó directamente desde el Real Madrid Castilla en 2020 como una apuesta joven con formación europea. El resultado fue uno de los episodios más grises: sin goles, pocos minutos y sin peso real en el equipo, tanto con Miguel Herrera como con Santiago Solari. Su fichaje quedó lejos de justificar la expectativa inicial.
La lección pendiente
Estos casos confirman una realidad incómoda para el América: el nombre y el currículum no garantizan éxito. Adaptación, contexto, rol claro y manejo interno pesan tanto como la calidad individual.
Saint-Maximin ya es pasado. Pero su salida deja una reflexión vigente en Coapa: apostar por Europa puede ser tentador, aunque sin un proyecto bien definido, el riesgo de volver a encender un “petardo” sigue latente. En un club donde el presente exige resultados inmediatos, equivocarse en el mercado cuesta caro.