El partido que en el papel parecía trámite, terminó siendo una llamada de atención. Cruz Azul sufrió, y mucho, en su visita a Mazatlán, y apenas pudo rescatar un empate en los últimos minutos en una noche que dejó más dudas que certezas.
La Máquina no encontró nunca el ritmo del partido. Desde el arranque, Mazatlán propuso un juego incómodo, ordenado, con presión alta y aprovechando cada espacio. Le jugó de tú a tú, sin complejos, y por momentos fue mejor.
Mazatlán pegó primero… y controló el partido
El segundo tiempo arrancó con sorpresa. Mazatlán encontró recompensa a su planteamiento con un gol que reflejaba lo que ya pasaba en la cancha. Tras una jugada dentro del área, el rebote le quedó a Ovalle, que no perdonó y puso el 1-0.
A partir de ahí, el partido tomó un solo sentido: el de la desesperación celeste.
El equipo dirigido por Nicolás Larcamón adelantó líneas, movió piezas, pero sin claridad. Mucha posesión, poca profundidad. Centros sin destino, decisiones apresuradas… y un rival que entendió perfectamente cómo jugar el partido.
Mazatlán se replegó cuando tenía que hacerlo, cerró espacios y apostó al contragolpe. Incluso, estuvo más cerca del segundo que Cruz Azul del empate en varios momentos.
El ‘Toro’ evitó el desastre
Cuando el partido se le iba de las manos a Cruz Azul, apareció el de siempre. El ‘Toro’ Fernández.
En la recta final, con más empuje que idea, el delantero tomó un balón de espaldas dentro del área, se giró y sacó un disparo potente que terminó en el fondo de la red. Golazo. De esos que no se piensan, se sienten.
El empate cayó como un alivio para la Máquina, que estuvo a minutos de firmar uno de los tropiezos más duros del torneo.
Aún así, el cierre fue tenso. Cruz Azul buscó el segundo, pero ya sin claridad. Mazatlán resistió y el empate terminó siendo justo por lo que hizo cada uno.
Buen esfuerzo, Maza. La Perla del Pacífico se defiende con Orgullo, Alegría y Valentía. pic.twitter.com/sPVUK0KODe
— Mazatlán F.C. ⚓️ (@MazatlanFC) March 21, 2026
Un punto que sabe distinto
El resultado deja lecturas claras. Para Mazatlán, es un partido bien trabajado, donde compitió y estuvo cerca de dar el golpe. Para Cruz Azul, es un aviso serio.
Porque sí, sumaron… pero dejaron escapar una oportunidad importante. Y en este tramo del torneo, cada punto pesa.
El futbol tiene estas noches. Donde el favorito no impone, donde el orden complica y donde, a veces, rescatar un empate también es negocio.
Pero si Cruz Azul quiere pelear en serio, estos partidos no se le pueden volver a escapar.