Cruz Azul recuperará en la Jornada 1 a 4 jugadores que no vieron actividad vs Jaiba Brava
Cruz Azul no tiene margen para lamentarse. Tras caer 2-1 ante la Jaiba Brava en su único amistoso de pretemporada por la Copa DIF Altamira, el conjunto celeste ya cambió el chip y centra toda su energía en el debut del Clausura 2026, donde visitará a León el próximo sábado 10 de enero en el Estadio Nou Camp. En un semestre que promete exigencia máxima, el primer examen será inmediato, y Nicolás Larcamón empieza a recuperar piezas clave para afrontarlo con mayor profundidad y ritmo competitivo.
El cuerpo técnico recibió dos regresos que no estuvieron en Tamaulipas: José Ignacio Rivero y Omar Campos, quienes tuvieron descanso programado por las cargas físicas acumuladas en la semana. Ambos vuelven a la dinámica habitual en La Noria y se perfilan como alternativas importantes para fortalecer la estructura táctica del argentino, especialmente en la recuperación y la salida por banda izquierda, un sector donde Campos ha ganado terreno en el proyecto y Rivero aporta equilibrio y oficio desde la contención o la lateral si es requerido.
¿Y los refuerzos?
La gran novedad podría ser el estreno de Miguel Borja. El delantero colombiano, recientemente desvinculado de River Plate y ya bajo contrato con Cruz Azul, se quedó en Ciudad de México para completar su reacondicionamiento físico por separado, pero su integración a trabajos de cancha está contemplada para esta semana, con la intención de que pueda ser considerado, al menos, en la convocatoria para el choque ante los Esmeraldas. Además, la directiva trabaja a contrarreloj para cerrar el fichaje de Agustín Palavecino, quien llegaría con ritmo de entrenamiento, conocimiento del sistema de Larcamón y un entendimiento natural con Paradela, un plus estratégico para acelerar su adaptación si la operación se concreta antes del cierre del mercado interno.
La Máquina sabe que no solo se trata de nombres, sino de jerarquías funcionales. Recuperar a Rivero, Campos y eventualmente sumar a Borja —y quizás a Palavecino— no borra las dudas del último amistoso, pero sí brinda mayor amplitud de recursos para competir desde el primer minuto del Clausura 2026. El duelo está pactado para las 19:00 horas del Centro de México, y ahí, en la casa de La Fiera, Cruz Azul deberá demostrar que su profundidad de plantel está lista para sostener la presión, controlar los ritmos y comenzar el año con el pie derecho en su obsesión más grande: volver a pelear por todo.