El regreso de Sergio «Checo» Pérez a la Fórmula 1 no solo representa el retorno de un piloto mexicano a la máxima categoría del automovilismo, sino también una jugada estratégica que promete ser altamente rentable para la escudería Cadillac, gracias al enorme impacto económico y comercial que genera el tapatío.
Aunque los detalles del contrato no se han hecho oficiales, medios especializados aseguran que se trata de un acuerdo multianual, con un salario base cercano a los 10 millones de dólares por temporada, cifra similar a la que percibía en Red Bull. Con esto, ‘Checo’ se posicionaría entre los 10 pilotos mejor pagados de la parrilla actual.
Una parte importante de los ingresos del mexicano provendría de bonificaciones por desempeño, como posiciones en el campeonato, victorias y puntos obtenidos. No obstante, se rumorea que el contrato con Cadillac incluiría incentivos especiales, como un porcentaje sobre la venta de mercancía oficial relacionada con el piloto.
Este último aspecto podría ser el verdadero motor económico del acuerdo. Durante su etapa con Red Bull, Checo fue el segundo piloto con mayor venta de productos a nivel mundial, solo por detrás de Lewis Hamilton. En México, se estima que el 65% de las ventas de la tienda en línea de Red Bull Racing correspondían a artículos asociados al mexicano.
Además, el piloto cuenta con un robusto portafolio de patrocinadores, entre los que destacan Telcel, Claro, Maja, Kit Kat y Patrón, marcas que han respaldado a Pérez durante gran parte de su carrera y que ahora representan un ingreso inmediato para Cadillac.
En conjunto, salario, bonificaciones, patrocinios y ventas de mercancía convierten la incorporación de Checo en una apuesta que, aunque costosa, podría resultar en uno de los movimientos más rentables de la Fórmula 1 en los próximos años.