Cantera seca
Uriel Antuna es un jugador totalmente rescatable. Se trata de un extremo derecho con velocidad y picardía que alcanzó excelentes momentos en los tiempos del Cruz Azul de Anselmi.
Al salir repentinamente de la Máquina Cementera, su rendimiento bajó ostensiblemente.
Para su mala fortuna, desapareció por completo de las convocatorias de la Selección. En Tigres ya no fue titular. Las oportunidades escaseaban.

Es un jugador que seguramente aportará mucho al equipo universitario, pero su llegada a la UNAM no hace sino confirmar el triste estado en el que desde hace tiempo se encuentra la cantera universitaria.
Lejos de producir jugadores, Pumas tiene que recurrir a hombres de largo trayecto como Guillermo Martínez o futbolistas que han estado lesionados como Macías o suplentes como Antuna.
Recuperar jugadores de fuera parece ser la nueva tónica de los auriazules; una forma de manejarse totalmente ajena a lo que su decálogo y su tradición marcan.
Al mismo tiempo en que llega el puma Antuna, Ruvalcaba saldrá de la institución. Este jugador llegó a ser convocado por Javier Aguirre, pero no logró mantener un ritmo sostenido de regularidad y da la impresión de que su despegue se ha desacelerado. Aun así, en la MLS ha despertado interés. Llega al equipo de Nueva York, en un buen movimiento del director deportivo Antonio Sancho.

En medio de este presente, Pumas retomará la actividad en el campeonato de liga en un horario inusual este viernes a las nueve de la noche contra la escuadra de San Luis en la cancha de Ciudad Universitaria.
Al día siguiente, el América tiene que mejorar forzosamente en casa frente al Necaxa. Las Águilas no han ganado ni han anotado en el presente torneo. Hoy por hoy, esa es su cruda realidad: la de un equipo atascado y atrofiado.