La Selección Argentina vestirá su uniforme visitante azul en la semifinal del Mundial frente a Inglaterra, decisión confirmada por la FIFA como parte de la designación oficial de indumentarias. El encuentro se disputará el miércoles 15 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y la elección responde a criterios reglamentarios de contraste, además de evocar antecedentes históricos de la Albiceleste en partidos mundialistas.
La FIFA estableció que Argentina debía utilizar su equipación alternativa para garantizar un contraste claro con el uniforme blanco de Inglaterra y con la indumentaria arbitral. La Albiceleste dejará de lado su tradicional celeste y blanca, reforzando la narrativa de que el azul se ha convertido en un símbolo de partidos memorables.
Argentina ya había utilizado el uniforme azul en la victoria 3-1 sobre Jordania en la fase de grupos. El portero Emiliano “Dibu” Martínez repetirá el mismo jersey que vistió en aquel encuentro. La decisión no solo responde a criterios reglamentarios, sino que también conecta con la memoria colectiva de la afición, evocando capítulos de gloria que alimentan la expectativa de una nueva hazaña.

Recuerdo histórico
La camiseta visitante de Argentina está asociada a momentos icónicos: en México 1986, Diego Maradona la portó en el legendario duelo de cuartos de final contra Inglaterra, donde anotó la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. En Francia 1998 volvió a ser protagonista en el triunfo por penales ante los ingleses. En contraste, el único antecedente con la camiseta celeste y blanca frente a Inglaterra en Mundiales fue negativo: derrota 1-0 en Corea-Japón 2002 con gol de David Beckham.
