El Atlético de Madrid se quedó con el derbi madrileño y, de paso, le dio un buen dolor de cabeza al Real Madrid. Los rojiblancos vencieron 2-1 a los merengues en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, en un partido que parecía destinado a terminar en bostezo… hasta que el VAR decidió meterle gasolina al segundo tiempo.
El derbi despertó después del descanso
Los primeros 45 minutos fueron una auténtica pelea por el territorio. Mucha pierna, poco espacio y todavía menos oportunidades claras. El Atlético intentó cerrar los caminos hacia Kylian Mbappé y Vinícius Júnior, mientras el Real Madrid buscaba paciencia para encontrar algún hueco.
Pero nada. Cero goles y todos a tomar aire.
El partido cambió en el complemento. Al minuto 51, el VAR llamó al árbitro para revisar una jugada dentro del área del Real Madrid y la revisión terminó en drama para los visitantes: Dean Huijsen fue expulsado y el Atlético recibió un penal.
Alejandro Grimaldo tomó la responsabilidad desde los once pasos y no perdonó. Al 53′, el Atlético ya ganaba 1-0 y el Metropolitano comenzaba a hacer lo que mejor sabe: convertirse en una fiesta para los locales y en un lugar bastante incómodo para el visitante.
Y si jugar con diez no era suficiente problema para el Madrid, cuatro minutos después llegó el segundo golpe. Jonathan David apareció al 59′ para firmar el 2-0 después de una buena combinación del conjunto de Simeone.
El Real Madrid intentó reaccionar con los cambios y encontró vida sobre el final. Antonio Rüdiger descontó al 89′, pero ya era demasiado tarde. El conjunto merengue apretó en los últimos minutos, aunque el Atlético aguantó el vendaval y se quedó con los tres puntos.
Así, el equipo de Diego Simeone llegó a 17 puntos y se coloca como sublíder de LaLiga. El Real Madrid se quedó con 15 unidades en el tercer puesto, mientras que el Barcelona continúa en lo más alto con 21 puntos y paso perfecto después de siete jornadas.
El Metropolitano dictó sentencia: esta vez, Madrid fue rojiblanco.