Así fue la última vez que Miguel Herrera dirigió al Atlante en la Liga MX
Atlante es un club histórico del futbol mexicano por donde se le mire. A pesar de que actualmente milita fuera de la Primera División, su legado está marcado por personajes y etapas que dejaron huella en la Liga MX. Uno de esos nombres es el de Miguel Herrera, una figura que, para muchos, encarna como pocos el ADN atlantista, tanto por su temperamento como por su identificación con la institución a lo largo de distintas etapas.
Cuando se habla de Miguel Herrera como futbolista, es inevitable asociarlo con la camiseta azulgrana de los Potros, aunque también haya sido protagonista con Toros Neza en una de las épocas más pintorescas del balompié nacional. Sin embargo, en el imaginario colectivo del once histórico del Atlante, el “Piojo” ocupa un lugar relevante: un jugador de carácter fuerte, personalidad definida y una actitud que siempre lo distinguió dentro del futbol mexicano.
Contrario a lo que muchos creen, Miguel Herrera no se formó originalmente en Atlante. Su debut profesional se dio con Tecos en 1987 y posteriormente pasó por Santos Laguna antes de llegar a los Potros en 1989. No fue en ese primer paso donde se consolidó, ya que incluso fue enviado a Querétaro para adquirir mayor experiencia. Ese proceso sería clave para su posterior regreso y evolución dentro del club.
Fue en 1991 cuando Herrera volvió a Atlante transformado, incluso en su posición dentro del campo. Bajo la influencia de Ricardo La Volpe, dejó de jugar como delantero o volante para convertirse en lateral, posición en la que desarrolló el resto de su carrera y donde terminó por forjar su identidad futbolística, marcada por intensidad, liderazgo y una lectura táctica que más tarde trasladaría a los banquillos.
La última vez que dirigió al Atlante en Primera División
La última etapa de Miguel Herrera como director técnico del Atlante en la Primera División se dio entre el 23 de noviembre de 2010 y el 15 de noviembre de 2011. En ese periodo dirigió 36 partidos oficiales de Liga MX, con un balance de 13 victorias, ocho empates y 15 derrotas, lo que se tradujo en una efectividad del 43.52%. Fue un ciclo de claroscuros, competitivo por momentos, pero sin la regularidad necesaria para consolidarse.
Su punto más alto llegó en el Clausura 2011, torneo en el que Atlante terminó cuarto en la fase regular y accedió a la Liguilla, aunque fue eliminado en cuartos de final por Cruz Azul. En contraste, el Apertura 2011 resultó más complejo, ya que el equipo no logró clasificar a la fase final. Así fue la última vez que Miguel Herrera dirigió a los Potros en la máxima categoría, cerrando un capítulo importante en la historia reciente de un club que sigue buscando regresar al lugar que le corresponde.