A través de sus redes sociales, Allan Saint-Maximin denunció y manifestó su inconformidad luego de que uno de sus hijos fuera víctima de ataques por su color de piel.
Tras más de seis meses desde su llegada a México, el futbolista francés realizó una de las denuncias más delicadas y dolorosas que se pueden presentar fuera de las canchas. Aunque ha expresado sentirse cómodo y a gusto en la Ciudad de México, reconoció haber vivido recientemente un momento de tensión.
Saint-Maximin señaló que este tipo de actos solo buscan fracturar y dividir a la sociedad, y aseguró que no siente temor alguno ante posibles represalias o amenazas en su contra.
“El problema no es el color de la piel, es el color de los pensamientos. Crecí y aprendí a luchar contra los ataques, desde los ocultos hasta los frontales. Pero hay una cosa que nunca toleraré, y es que vayan en contra de mis hijos”.
“La protección de mis hijos es mi prioridad y lucharé con todas mis fuerzas para que sean respaldados y amados, sin importar sus orígenes o su color de piel. El odio y la discriminación no tienen cabida en nuestra sociedad”.
De manera interna, el Club América ya tiene conocimiento de la situación. Aunque el tema no se hizo público por parte de la institución, la directiva mantuvo comunicación directa con el jugador y decidió manejar el caso de forma interna, brindándole todo su respaldo y apoyo.