El club argentino Boca Juniors volverá a disputar una final de Copa Sudamericana en este 2026, una instancia a la que regresa tras más de dos décadas de ausencia para jugar el tercer choque por el título en su historial dentro de la competencia. El antecedente más cercano del conjunto xeneize en una definición de este torneo se remonta a finales de 2005, cuando enfrentó a Pumas de la UNAM en La Bombonera.
El cuadro universitario hizo historia al convertirse en el primer equipo de la Liga MX en disputar la final de la Copa Sudamericana y en el segundo club mexicano en jugar un partido de vuelta por un título internacional en la cancha del Estadio Alberto J. Armando, con la meta de levantar el trofeo y saldar la cuenta pendiente que Cruz Azul había dejado años atrás en ese mismo escenario.
La definición por penales y la noche de Roberto Abbondanzieri
Aquel domingo 18 de diciembre de 2005, Boca Juniors se proclamó bicampeón del certamen al imponerse a Pumas en la tanda de tiros desde el punto penal tras empatar en el marcador global. El gran protagonista de la velada fue el arquero Roberto Carlos Abbondanzieri, quien se convirtió en la figura del encuentro al detener dos cobros de la escuadra mexicana y anotar el tiro decisivo que sentenció el triunfo del equipo local, dejando a los universitarios con el subcampeonato continental.
La jugada polémica que cambió el rumbo del partido de vuelta
El desarrollo del juego de vuelta quedó marcado por una controvertida decisión arbitral que involucró directamente al guardameta argentino. Durante el tiempo regular, Abbondanzieri cometió una infracción fuera del área al cortar con la mano un avance que representaba una opción manifiesta de gol para el ataque universitario.
Pese a que la acción ameritaba la tarjeta roja directa por interrumpir una oportunidad clara de anotación, el árbitro únicamente sancionó la falta con tarjeta amarilla, permitiendo que el arquero permaneciera en el campo para la resolución del encuentro.
El antecedente del conjunto xeneize frente a los clubes de la Liga MX
La noche en Buenos Aires consolidó a Pumas como el segundo club mexicano en alcanzar y perder una final en torneos de la Conmebol, un registro que comenzó con la participación de Cruz Azul en la Copa Libertadores 2001.
El cruce ante la escuadra de la UNAM figura como el único antecedente de Boca Juniors frente a un rival de la Liga MX en la definición de la Copa Sudamericana, una marca que cobra relevancia en la antesala de su regreso a la disputa por el título internacional tras más de veinte años.