Este sábado arrancará en Azerbaiyán el primer Mundial Sub-15 de la historia, un torneo que promete revolucionar el futbol juvenil con cifras impresionantes: 189 selecciones participantes, 32 grupos y casi mil partidos en apenas seis días.
La competencia contará con la participación de México, que se medirá ante Hungría, Siria, Dominica, Etiopía y Malasia en una experiencia que busca ampliar las oportunidades de desarrollo para jóvenes futbolistas de todo el mundo.
Uno de los aspectos más llamativos del certamen será su formato de juego. Los encuentros se disputarán con equipos de ocho jugadores por bando y dos tiempos de 20 minutos, una modalidad que apuesta por un futbol más dinámico y adaptado a las categorías juveniles.
Además, los partidos se jugarán en canchas más pequeñas, aunque los arcos conservarán sus dimensiones reglamentarias, una combinación que podría favorecer la generación de oportunidades de gol y exigir una mayor participación de los futbolistas durante los encuentros.
El calendario también representará un desafío logístico importante. Con casi mil partidos programados en solo seis días, el Mundial Sub-15 concentrará una actividad futbolística pocas veces vista en un torneo internacional de estas características.
Para conocer más sobre este proyecto y la experiencia de los jóvenes talentos mexicanos, platicamos con Armando Soriano y Romualdo Aguirre, de Rayados de Monterrey; Zamir Loyo, de Sporting Kansas City, y Marcelo Villarreal, quienes compartieron sus perspectivas sobre una competencia que busca abrir nuevas puertas para el desarrollo del futbol juvenil.
El primer Mundial Sub-15 no solo pondrá a prueba un formato distinto, sino que también ofrecerá una plataforma para que nuevas generaciones vivan una experiencia internacional y comiencen a construir su camino en el futbol.