Tras su retiro del fútbol profesional, el exportero mexicano Guillermo Ochoa asistió esta semana a un evento organizado por la revista Billboard en Estados Unidos, donde abordó uno de los episodios más debatidos en la historia de la Selección Mexicana durante la Copa del Mundo de Brasil 2014.
Ochoa, quien disputó más de dos décadas en el balompié de alto rendimiento, respondió a los cuestionamientos de la prensa sobre la jugada en la que el atacante holandés Arjen Robben cayó dentro del área en los octavos de final.
La postura firme del exportero sobre la jugada polémica
Cuestionado directamente sobre la acción que derivó en la eliminación del conjunto tricolor, el exguardameta afirmó que la marcación del árbitro fue incorrecta. Ochoa explicó que la cercanía con la jugada le permitió observar con claridad el desarrollo de la acción, asegurando que no existió infracción alguna por parte del defensor Rafael Márquez sobre el entonces futbolista del Bayern Múnich.
Su postura se mantuvo contundente al reiterar que el contacto no existió en aquel partido disputado hace doce años.
El veredicto sobre el cruce con Arjen Robben
“Nunca, nunca fue penal”, declaró el histórico guardameta de la Selección Mexicana al recordar el cierre del partido ante Países Bajos en el Estadio Castelão de Fortaleza.
Ochoa sostuvo que el delantero holandés exageró la caída sin que el pie de Márquez tocara al rival, una opinión que coincide con la postura sostenida por la afición y diversos analistas mexicanos desde junio de 2014.
La nueva etapa del histórico guardameta en la fotografía
Más allá de los recuerdos de su trayectoria en las canchas, Ochoa compartió detalles sobre su vida personal y los proyectos que ocupa tras su retiro deportivo. El exfutbolista reveló su afición por la fotografía en blanco y negro, disciplina a la que dedica parte de su tiempo libre y que planea dar a conocer abiertamente mediante una cuenta especializada de Instagram en las próximas semanas.