El gol que Chivas tanto había buscado terminó llevando el nombre de un rival. Un autogol de Agustín Oliveros puso al Guadalajara en ventaja por 1-0 frente a Necaxa en el Estadio Akron, durante la jornada 13 del Apertura 2026. La anotación llegó al minuto 77 y rompió un encuentro que había resistido los intentos rojiblancos por abrir el marcador. Para el equipo de Gabriel Milito, aquel desenlace significó una oportunidad de encaminar el triunfo después de cuatro compromisos consecutivos sin conseguir los tres puntos.
La espera había incluido varias oportunidades del Guadalajara. Roberto Alvarado apareció entre los principales protagonistas del ataque y desde el inicio exigió al guardameta visitante. Después buscó sorprender con un disparo desde fuera del área, aunque tampoco encontró el objetivo. Al minuto 24, el Piojo volvió a quedar frente a la portería, pero Javier Orantes respondió para mantener el empate. El arquero de los Rayos se convirtió así en un obstáculo para los locales, que generaban aproximaciones sin conseguir una definición capaz de establecer diferencias en el marcador.
Ricardo Marín también tuvo opciones para cambiar la historia antes del autogol. En la primera mitad, un remate suyo desde el centro del área salió demasiado alto. Tras el descanso, intentó resolver desde un ángulo cerrado por el costado derecho, después de una intervención de Richard Ledezma, pero el balón pasó desviado. Hugo Camberos también probó al portero en el arranque del complemento. Las oportunidades se acumulaban y el cero permanecía, hasta que la anotación en propia puerta de Oliveros terminó por modificar el desarrollo del encuentro.
El contexto aumentaba el valor de aquella ventaja. Chivas comenzó la jornada con 20 puntos y necesitaba recuperar resultados para fortalecer sus aspiraciones de clasificación; Necaxa llegaba cerca del fondo de la tabla y después de perder ante Atlas. El primer gol obligó a los visitantes a buscar una respuesta y dejó al Guadalajara con la responsabilidad de administrar su diferencia. El 1-0 todavía no aseguraba la victoria, pero sí cambió las condiciones del cierre: después de insistir sin precisión, el Rebaño consiguió adelantarse mediante una desafortunada intervención del defensor uruguayo.