“Nunca estuve enojado ni decepcionado”. Erik Lira rompió el silencio sobre el fichaje que lo dejó a minutos de convertirse en jugador del Mónaco y aseguró que, pese al golpe de no llegar a Europa, su relación con Cruz Azul nunca se rompió.
La operación con el club francés estuvo casi cerrada. Cruz Azul y Mónaco habían alcanzado un acuerdo, Lira realizó exámenes médicos en México y preparaba su viaje a Francia. Sin embargo, el conjunto del Principado no consiguió liberar una plaza de jugador extracomunitario antes del cierre del mercado y el movimiento terminó cayéndose.
Lira niega molestia con Cruz Azul
Después de días de especulaciones, el capitán celeste fue claro. “Estoy sumamente contento, comprometido y agradecido de pertenecer a Cruz Azul”, explicó. También recordó que el club apostó por él cuando todavía no se consideraba consolidado en Primera División, razón por la que mantiene un sentimiento de gratitud.
Lira reconoció que las últimas semanas fueron complicadas, pero insistió en que nunca responsabilizó a Cruz Azul por lo ocurrido. El mediocampista recibió algunos días de permiso para permanecer con su familia después de que se frustrara la transferencia, antes de reincorporarse a los entrenamientos en La Noria.
Europa sigue siendo su gran objetivo
El sueño europeo, sin embargo, continúa vigente. El futbolista admitió que quizá todavía necesita demostrar algo más antes de dar el salto, aunque no renuncia a intentarlo nuevamente. Desde Francia llegaron señales positivas: Filipe Luís, entrenador del Mónaco, reconoció públicamente el interés en el mexicano y dejó abierta la posibilidad de buscarlo otra vez.
Su regreso a la actividad fue contundente. Lira marcó en la victoria 4-3 sobre América en el Clásico Joven y volvió a mostrarse como una pieza importante. Ahora está concentrado en la Campeones Cup ante Inter Miami, donde Cruz Azul buscará sumar otro título.
Por ahora, el Mónaco tendrá que esperar. Lira permanece actualmente en Cruz Azul, agradecido con el club y enfocado en competir. La puerta de Europa no está cerrada, pero el capitán celeste dejó algo claro: el fichaje frustrado no cambió lo que siente por La Máquina.