Cruz Azul llegó a Miami, pero lo hizo con un día de retraso y con la Campeones Cup a la vuelta de la esquina. La Máquina aterrizó este martes, 24 horas después de lo previsto, luego de un problema logístico que alteró su preparación para enfrentar al Inter Miami.
El itinerario original contemplaba que el plantel arribara el lunes por la noche. Sin embargo, un cambio de aeronave provocó que los jugadores permanecieran cerca de cinco horas en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Ante la falta de garantías, el plantel decidió no abordar y pasó la noche en un hotel cercano.
El retraso modificó la preparación celeste
La complicación obligó al cuerpo técnico a mover su agenda. Cruz Azul tenía programado entrenar el martes por la mañana en las instalaciones del Inter Miami, pero esa sesión tuvo que recorrerse hasta cerca de las 19:00 horas locales, reduciendo el tiempo disponible para recuperar y preparar la final.
La Máquina incluso consultó la posibilidad de trasladar el partido al jueves 17 de septiembre. De acuerdo con ESPN, la MLS rechazó el cambio y advirtió sobre posibles sanciones en caso de incumplir compromisos comerciales y de comunicación. El encuentro se mantiene para este miércoles 16.
Huiqui y Lira restan importancia al viaje
Pese al contratiempo, Joel Huiqui y Erik Lira buscaron bajar la tensión una vez en Miami. El entrenador aseguró que el equipo descansó en México y que el grupo ya dio vuelta a la página. Lira insistió en que Cruz Azul quiere construir un legado con otro título.
El reto no será menor. Cruz Azul viene de vencer 4-3 al América en un Clásico Joven de enorme desgaste y ahora deberá medirse al Inter Miami de Lionel Messi y Luis Suárez con menos tiempo de adaptación del que tenía planeado.
La final se disputará este miércoles en el Nu Stadium, a las 18:00 horas del centro de México. El viaje dejó cansancio, cambios de planes y una preparación comprimida, pero dentro del vestidor celeste el mensaje es claro: el retraso quedó atrás y toda la atención está en levantar otro trofeo.