El ambiente en el entorno del Necaxa ha alcanzado un punto de máxima tensión luego de lo acontecido al finalizar su más reciente compromiso frente al Puebla. Lo que debió ser una jornada de análisis deportivo terminó convirtiéndose en un episodio lleno de polémica que rápidamente se volvió tendencia en diversas plataformas de redes sociales. El gran guardameta de los Rayos, Luis Jiménez, protagonizó un momento sumamente desafortunado que ha generado un rechazo masivo por parte de la comunidad futbolística mexicana y de la propia fanaticada hidrocálida.
Una actuación frustrante y la expulsión del guardameta
Durante el desarrollo del encuentro, el guardameta no logró mostrar su mejor nivel sobre el terreno de juego, dejando dudas en su desempeño bajo los tres postes y acumulando una evidente carga de frustración con el paso de los minutos. Esta presión estalló por completo justo al escucharse el pitazo final del partido, momento en el que Jiménez decidió encarar al cuerpo arbitral para reclamar airadamente sus decisiones. La actitud desafiante del futbolista provocó que el colegiado principal no dudara en mostrarle la tarjeta roja directa, sellando así una noche para el olvido antes de tomar el camino hacia los vestidores.
La agresión verbal a la tribuna que encendió las redes
Mientras caminaba hacia el túnel de acceso, la situación escaló de manera drástica cuando varios aficionados ubicados en la tribuna le reprocharon a gritos su bajo rendimiento, tanto en este juego como en las jornadas previas. Dominado por la ira del momento, el portero respondió a la fanaticada realizando un conocido gesto de mentada de madre de forma explícita. Al percatarse de forma inmediata del grave error cometido y notar que decenas de teléfonos celulares lo captaban en vivo, el jugador apresuró el paso para refugiarse en el vestidor, aunque el material gráfico ya circulaba con fuerza en internet acumulando miles de críticas.
Silencio institucional en medio de una profunda crisis deportiva
Hasta el momento, la directiva del Club Necaxa no ha emitido ningún comunicado oficial ni ha fijado una postura respecto a las posibles sanciones internas o disciplinarias que podría recibir su guardameta. Esta controversia extra cancha llega en el peor momento posible para el conjunto de Aguascalientes, el cual atraviesa una severa racha negativa al sumar cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria. La última ocasión que los Rayos sumaron de a tres puntos en el torneo local fue en la jornada dos frente a Rayados, habiendo conseguido únicamente un triunfo aislado durante su participación en la Leagues Cup.