La Final del Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul no solo se jugará en la cancha, también tendrá un fuerte operativo de seguridad en las tribunas. El club universitario anunció que no permitirá el ingreso de grupos organizados de animación del equipo visitante, una medida que busca garantizar un ambiente controlado en el Estadio Olímpico Universitario.
El comunicado difundido por la institución establece tres disposiciones centrales: el acceso será negado a las porras cementeras, se mantendrá un monitoreo constante en las gradas para impedir la formación de grupos ajenos al club local y se retirará del inmueble a quienes intenten organizar concentraciones masivas dentro del estadio. La directiva subrayó que la prioridad es la seguridad de las familias universitarias y de todos los asistentes.
⚠️ AVISO IMPORTANTE: PROTOCOLO DE SEGURIDAD ⚠️
— PUMAS (@PumasMX) May 23, 2026
De cara a la Gran Final del Clausura 2026 en el Estadio Olímpico Universitario y en estricto apego a los reglamentos de la @LigaBBVAMX, les recordamos las siguientes disposiciones de seguridad:
🚫 Acceso restringido: El ingreso de… pic.twitter.com/ZrLahgdH2t
Impacto en la afición de Cruz Azul
La decisión implica que la afición celeste no podrá respaldar a su equipo de manera organizada en CU, lo que representa un golpe a la presencia habitual de “La Sangre Azul” en partidos de alta convocatoria. En redes sociales, la medida generó reacciones encontradas: algunos la consideran necesaria para evitar incidentes, mientras otros la perciben como un veto que limita la voz de los seguidores visitantes.
El duelo definirá al campeón del Clausura 2026 tras el empate en la ida, y se disputará bajo un ambiente de máxima supervisión. Pumas llamó a que la Final se viva como una “fiesta en paz”, aunque la restricción a los grupos visitantes añade un matiz de tensión a la narrativa del encuentro.