Uriel Antuna atraviesa una etapa de madurez personal y profesional que lo ha llevado a reconocer errores del pasado. El atacante de Pumas confesó que tuvo que “bajarse de su nube” para reencontrarse con su mejor versión y recuperar la humildad que, según él mismo, había perdido en momentos de fama y frustración. Sus declaraciones reflejan un proceso de autocrítica que busca consolidar su carrera en el futbol mexicano.
Antuna explicó que este cambio de perspectiva le permitió valorar aspectos que antes pasaba por alto, reconociendo que la fama y los lujos lo habían distraído de lo esencial, pero que ahora busca un equilibrio que lo acerque a su entorno personal y lo ayude a mantener los pies en la tierra.
“Probablemente bajarme de esa nube me ayudó a aprender muchas cosas que no estaba viendo, a disfrutar muchas cosas personales de mi familia, de mis hijos, a aprender a disfrutar otras cosas. Al final de cuentas creo que no nada más es para el fútbol, sino para la vida, porque la carrera del futbolista es corta, 15 años… bueno, hay quienes logran unos 20 o 25”
-Uriel Antuna
El extremo también recordó su experiencia en Tigres, donde apenas tuvo minutos y enfrentó la frustración de no consolidarse. Ese periodo, según Antuna, le enseñó a ser paciente y a valorar la importancia de la disciplina, incluso cuando las oportunidades escasean.
“Es difícil ser campeón goleador, ir a Tigres, jugar muy poco, aprender a escuchar, aprender a esperar, aprender a ser todavía más humilde”
Nuevo rumbo en Pumas
Hoy, con la camiseta universitaria, Antuna asegura que prioriza la confianza en el proyecto deportivo por encima de lo económico. Su llegada estuvo marcada por la influencia de Efraín Juárez, quien lo convenció de apostar por un proceso de crecimiento personal y profesional.