La decisión de Javier Aguirre de permitir que Alexis Vega y Jesús Gallardo abandonaran momentáneamente la concentración de la Selección Mexicana para disputar con Toluca la vuelta de semifinales de la Concacaf Champions Cup frente a Los Angeles FC generó una fuerte polémica en el entorno del futbol mexicano.
El club escarlata solicitó de manera formal la liberación de ambos futbolistas, petición que fue aprobada por la Federación Mexicana de Fútbol. De esta manera, Vega y Gallardo ya trabajan bajo las órdenes de Antonio Mohamed en el Estadio Nemesio Diez, donde estarán disponibles para encarar el compromiso internacional antes de reincorporarse al Tricolor.
Incongruencias en la Selección Mexicana
La situación ha abierto el debate sobre el cumplimiento de los acuerdos previamente establecidos entre la Selección y los clubes, especialmente en un momento clave como la antesala del Mundial. La flexibilidad mostrada en este caso contrasta con la postura rígida que se había manejado en meses anteriores.
Y es que el propio Aguirre había sido claro el pasado 26 de marzo al señalar que todos los convocados debían reportar el 6 de mayo sin excepción, incluso si tenían compromisos con sus equipos. Esta modificación en el criterio ha generado críticas y cuestionamientos sobre la coherencia en la toma de decisiones dentro del combinado nacional.
“Jugarán CONCACAF el cinco y vendrán conmigo el seis, el siete (se equivocó de fecha, era seis también) ya no jugarán, ESTÁ APROBADO POR TODO MUNDO”.
Javier Aguirre el 26 de marzo del 2026