La previa del México vs Portugal tuvo un instante que fue más allá del futbol. El himno nacional volvió a sonar en el Estadio Banorte… y el estadio respondió como en sus mejores noches.
No importó que fuera un amistoso. No importó el rival. El momento se sintió distinto desde el primer acorde.
Así se vivió el himno mexicano desde la cancha
Jugadores formados, mirada al frente, y un estadio completamente entregado. Desde la cancha se alcanzaba a ver algo que pocas veces falla: miles de personas cantando al mismo tiempo, con una intensidad que no se ensaya, que simplemente sale.
Naturalizados, jóvenes, referentes… todos dentro del mismo momento. El himno no distingue trayectorias, solo une.
El Azteca respondió como en las grandes noches
El regreso del estadio también se sintió en este tipo de detalles. El sonido, la reacción de la gente, la forma en la que el himno retumbó en las gradas.
Fue un recordatorio de lo que representa este escenario para la selección. Porque hay estadios que se llenan… y hay otros que pesan.
Reacciones en la presentación de jugadores
Antes del partido, la presentación individual dejó varias lecturas interesantes.
Álvaro Fidalgo fue uno de los nombres más aplaudidos. Su pasado reciente en el futbol mexicano conectó de inmediato con la gente, que reconoció su momento y su llegada al Tri.
También Raúl Jiménez recibió una ovación importante. El delantero mantiene ese vínculo con la afición, más allá de su actualidad.
Distinto fue el caso de Javier Aguirre. Cuando su nombre apareció, se escucharon abucheos desde distintos sectores del estadio, una señal clara de que todavía hay dudas en torno a su proceso.