¿Luz al final del túnel? Santos Laguna toma aire tras un dramático triunfo

No todos los triunfos se celebran igual.

Algunos no cambian la tabla, no te meten de lleno a la pelea, no transforman la temporada de un día para otro… pero sí cambian algo más importante: el ánimo. Y eso fue exactamente lo que pasó en la victoria de Santos Laguna sobre Club Puebla.

Un 2-1 que, en el papel, puede parecer uno más de la Jornada 12 del Clausura 2026. Pero en Torreón, se sintió distinto.

Un primer tiempo que reflejaba el momento

El partido arrancó como llegaban ambos equipos: con dudas.

Santos intentó tomar la iniciativa en el Territorio Santos Modelo, con la obligación de proponer frente a su gente, pero sin la claridad necesaria para romper líneas. Puebla, por su parte, entendió el contexto desde el inicio y apostó por un bloque ordenado, cerrando espacios y esperando el error.

El balón iba y venía en medio campo, pero sin profundidad. Era un partido más pensado que jugado, más contenido que arriesgado. De esos que se sienten largos, trabados, como si nadie quisiera dar el primer paso.

Y no era casualidad.

Ambos equipos cargaban con la presión del torneo… pero Santos, con algo más pesado: la urgencia.

El momento que cambia todo

El segundo tiempo rompió con ese guion.

Santos salió distinto, con otra intención, con más ritmo. Y cuando un equipo que necesita ganar se lo empieza a creer, pasan cosas.

Al minuto 59 apareció Ezequiel Bullaude para cambiar la historia. No solo por el gol, sino por la forma: conducción, decisión, y una definición que no dejó dudas. Fue un golpe directo, de esos que liberan.

Y seis minutos después, llegó el segundo.

Aldo López aprovechó un rebote dentro del área, de esos que definen partidos. No fue una jugada espectacular, pero sí una jugada de equipo que está metido, atento, convencido.

En cuestión de minutos, Santos pasó de la ansiedad al control.

Puebla responde… y devuelve la tensión

Pero este tipo de partidos nunca se cierran fácil.

Club Puebla encontró el descuento al 73’, en una jugada rápida, directa, que agarró mal parado al rival. Gol que no solo acortó la distancia, también cambió el ambiente.

Faltas, tarjetas, interrupciones… y ese cierre típico donde el reloj pesa más que el balón. Santos defendiendo con todo, Puebla empujando sin demasiado orden, pero con insistencia.

Nueve minutos de agregado que se jugaron como si fueran eternos.

Más que tres puntos

El silbatazo final no solo confirmó el 2-1.

Porque sí, Santos Laguna sigue en el último lugar. Sí, la temporada no cambia de golpe. Pero hay victorias que valen más por lo que provocan que por lo que suman.

Y esta es una de ellas.

Una victoria que no soluciona todo…
pero que le recuerda al equipo —y a su gente— que todavía hay algo por lo cual pelear.

Total
0
Shares
Previous Article

Pachuca vs Toluca: Una noche que no se jugó igual para el goleador del momento

Next Article

¡Bomba! Paulinho convocado para jugar contra México

Related Posts