El mercado de la NFL dio un giro inesperado con la salida de Mike Evans de Tampa Bay. Tras doce temporadas con los Buccaneers, el receptor decidió firmar con los San Francisco 49ers, un movimiento que sacude la liga y fortalece a una de las ofensivas más poderosas de la Conferencia Nacional.
Evans acordó un vínculo de tres años con los 49ers, valuado en hasta 60.4 millones de dólares. El acuerdo lo coloca entre los receptores mejor pagados de la liga y refleja la apuesta de San Francisco por añadir experiencia y calidad a su ataque. Aunque Tampa intentó retenerlo, el jugador priorizó la oportunidad de competir por otro título en una franquicia que ha estado constantemente en la élite de la NFC.
49ers signing WR Mike Evans to a three-year deal. (via @RapSheet, @TomPelissero, @MikeGarafolo) pic.twitter.com/xXwPvL73qP
— NFL (@NFL) March 9, 2026
La llegada del veterano receptor complementa un cuerpo ofensivo que ya cuenta con Christian McCaffrey y Ricky pearsall. Su capacidad para generar jugadas en la zona roja y su experiencia en partidos de alto nivel ofrecen nuevas variantes para el quarterback Brock Purdy. Con Evans, los 49ers refuerzan su arsenal y se consolidan como uno de los principales aspirantes al Super Bowl.
El legado en Tampa
Evans se marcha como líder histórico de los Buccaneers en yardas y recepciones de touchdown, además de haber sido pieza clave en el campeonato del Super Bowl LV junto a Tom Brady. Su salida marca el fin de una era en Florida y abre un nuevo capítulo en su carrera con un equipo que busca dar el salto definitivo hacia el título.
