El Club América necesitaba una respuesta inmediata tras la derrota en el Clásico Nacional. Y la dio. En el Estadio Cuauhtémoc, el equipo de André Jardine venció con autoridad 0-4 al Club Puebla, en una noche que sirvió para recuperar sensaciones y sumar tres puntos clave en el Clausura 2026.
Con el resultado, América sube al sexto lugar con 11 unidades, mientras Puebla se queda en la posición 14 con apenas cinco puntos.
Veiga abre el camino
El inicio no fue sencillo. Puebla generó las primeras aproximaciones y obligó a Malagón a intervenir temprano. América tardó en asentarse, le costó asociarse y por momentos el partido se volvió espeso.
Pero al 43’, apareció la calidad. Violante desbordó por derecha y puso un centro preciso al área chica, donde Raphael Veiga se anticipó para cabecear el balón y marcar su primer gol como azulcrema. El refuerzo respondió en un momento importante y abrió un encuentro que estaba trabado.
América impone condiciones en el complemento
En la segunda mitad, las Águilas no bajaron el ritmo. Mantuvieron la posesión, presionaron alto y obligaron a Puebla a replegarse.
Al 61’, una jugada iniciada por Veiga terminó en los pies de Henry Martín, quien habilitó a Violante. El atacante recortó dentro del área y definió cruzado para el 0-2. El partido empezó a inclinarse definitivamente.
El tercero llegó al 78’. Brian Rodríguez desbordó por izquierda, mandó un centro al corazón del área y, tras una buena recepción de pecho de Lima, Víctor Dávila remató de primera intención para ampliar la ventaja.
Ya en la recta final, al 87’, Patricio Salas filtró un balón perfecto para Raúl Zúñiga. El delantero quedó mano a mano, amagó al arquero Ricardo Gutiérrez y definió con calma para sellar la goleada 0-4.
¡Termina el partido y los 3 puntos son para Las Águilas del América! 💙🦅💛@GNPSeguros#Viviresincreíble #GNP pic.twitter.com/nrlQ57UpM7
— Club América (@ClubAmerica) February 21, 2026
Victoria con matices
Sí, América ganó, goleó y gustó. Pero también es cierto que Puebla no representa hoy una vara alta para medir el verdadero nivel del equipo. Aun así, el triunfo sirve para recuperar confianza, sumar goles y ajustar piezas rumbo a un calendario más exigente.
El equipo de Jardine vuelve a tomar ritmo en el torneo. La respuesta llegó cuando más la necesitaba. Ahora el reto será sostenerla ante rivales de mayor peso.