¡Aguirre lo tenía fuera! El inesperado regreso del mexicano

Obed Vargas no estaba en el radar final de Javier Aguirre. No al menos como candidato real para el Mundial 2026. El mediocampista parecía tener la puerta cerrada por una razón clara: competir en la MLS no lo colocaba, en ese momento, dentro del grupo prioritario del técnico mexicano.

La información, revelada en el podcast Estado Burresco, confirma lo que muchos intuían: el “Vasco” no contemplaba llevarlo a la Copa del Mundo. Sin embargo, el escenario dio un giro inesperado.

Su fichaje por el Atlético de Madrid modificó la conversación.

Aguirre lo reconoció: no lo tenía en planes

El propio Javier Aguirre fue claro al explicar cómo cambió su postura. Admitió que no pensaba en Vargas cuando jugaba en Seattle, pero que el simple hecho de competir ahora en LaLiga lo obliga a observarlo de cerca.

No fue una cuestión personal. Fue contexto competitivo. En selección, el escaparate pesa. Y jugar en España, con un club de exigencia europea, coloca automáticamente al futbolista bajo otra lupa.

Aguirre lo dijo sin rodeos: si un jugador da el salto a una liga top, tiene que poner los focos sobre él y evaluarlo nuevamente.

Obed Vargas responde en el Atlético

El mexicano no llegó a Madrid para completar plantilla. En menos de un mes ya suma tres apariciones con el equipo colchonero: dos en liga y una en Copa del Rey. Siempre entrando desde el banquillo, pero dejando señales claras.

Movilidad, agresividad en la presión y dinámica distinta en el mediocampo. Vargas no ha sido titular, pero ha mostrado personalidad en minutos de alta competencia. Y eso, a cuatro meses del Mundial 2026, vale oro.

Su cambio de liga alteró la percepción. Pasó de ser un talento interesante en la MLS a un jugador que compite en uno de los entornos más exigentes del futbol europeo.

El precedente que abre la puerta

No es un caso aislado. Algo similar ocurre con Álvaro Fidalgo, cuyo rendimiento en el Real Betis también lo mantiene en conversación. Para Aguirre, el nivel de competencia y la regularidad pesan tanto como el talento.

La realidad es simple: Vargas estaba fuera. Hoy ya no.

Mundial 2026: la última oportunidad

Con menos de cuatro meses para la Copa del Mundo, el margen de maniobra es mínimo. Cada convocatoria será determinante. Cada actuación en Europa suma o resta.

Obed Vargas entendió el mensaje sin que se lo dijeran directamente: el salto competitivo era necesario. Lo dio. Ahora depende de su rendimiento sostener la presión y convertir esa nueva oportunidad en un boleto definitivo.

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