¿Quién se corona en Santa Clara? El gran choque de Patriots vs Seahawks
Con menos de 24 horas para que concluya la temporada 2025 de la NFL, el Super Bowl LX entre New England Patriots y Seattle Seahawks, a disputarse en el Levi’s Stadium, plantea una pregunta inevitable: ¿qué equipo será capaz de imponerse en el escenario más grande del futbol americano?
Ambas franquicias llegan tras un proceso de reestructuración luego de una temporada pasada decepcionante. Hoy, el panorama es distinto. Patriots y Seahawks no solo regresaron a la élite, sino que lo hicieron con argumentos sólidos, aunque por caminos muy distintos.
Seattle, el equipo más consistente del año
Seattle fue, de principio a fin, el equipo más estable de la temporada regular. Dominó su conferencia y superó sin mayores complicaciones a sus rivales en los playoffs, apoyado en la mejor defensiva de la NFL y en una estructura colectiva que rara vez se descompone.
Once años después de su última aparición en un Super Bowl, los Seahawks vuelven a enfrentarse a un viejo conocido. El recuerdo es inevitable: aquella intercepción de Malcolm Butler a Russell Wilson sigue siendo una de las jugadas más icónicas en la historia del Super Bowl.
New England, incómodo y resiliente en playoffs
Del otro lado están unos Patriots que han encontrado la manera de sobrevivir en enero. En los playoffs de la AFC superaron a las defensivas número 2 y 3 de la liga —Houston Texans y Denver Broncos—.
Si Maye logra elevar su juego ante la defensiva número uno de la NFL, el panorama puede complicarse para Seattle. Sin embargo, eso obligaría también a los Seahawks a depender de Sam Darnold, un quarterback que sigue siendo señalado como el punto más frágil del equipo por su historial de intercepciones.
¿Por qué ganarían los Seahawks?
La respuesta es simple, aunque no superficial: talento global. En ambos lados del balón, Seattle es un equipo más completo. Puede que Maye tenga una percepción de ventaja sobre Darnold por su movilidad, pero en el balance general los Seahawks son superiores.
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— NFL (@NFL) February 7, 2026
Super Bowl LX– Sunday 6:30pm ET on NBC
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El plan de los Patriots para soñar
Deben apostar por un ataque de alto ritmo y pases cortos, utilizando a Stefon Diggs y Hunter Henry para establecer un esquema rápido que evite ajustes defensivos. Eso, combinado con el juego terrestre puede poner en aprietos a Seattle.
Defensivamente, la misión es clara: presionar a Darnold; ante una ofensiva que no suele responder bien bajo presión.
El cierre: ventaja Seattle, pero sin margen de error
Seattle tendrá oportunidades por aire, aunque Jaxon Smith-Njigba enfrentará a una defensa de élite liderada por Christian Gonzalez. Eso podría obligar a Kenneth Walker III a asumir mayor protagonismo por tierra, justo ante una defensiva de New England que es quinta mejor contra la carrera.
Si los Patriots logran que el partido se defina por el brazo de Darnold y el juego terrestre de Seattle, existe una ventana real para que New England aspire a su séptimo Lombardi Trophy y rompa el empate histórico con los Steelers.
Pero, en la suma final, Seattle es más completo. No será sencillo, ni una paliza, pero el talento y la ejecución en los puntos finos inclinan la balanza.