¿Y los bombazos?
-Columna invitada | Javier Rojas
El año pasado la Liga MX presumía de sus “bombazos”; jugadores extranjeros de renombre que llenaban de ilusión a los aficionados para ver a sus respectivos equipos coronarse y, en general, elevar el nivel competitivo de nuestro torneo local, tan maltratado por decisiones de los dirigentes de clubes, Liga y Federación.
La constelación estaba encabezada por el legendario Sergio Ramos, ganador de absolutamente todo con España y el Real Madrid, pero veríamos también en nuestras canchas a James Rodríguez, al campeón del mundo Ángel Correa. Keylor Navas, el mejor portero de la Concacaf, llegó para defender el arco de los Pumas, equipo que hizo una apuesta arriesgada confiando en el galés Aaron Ramsey.
Lo mismo que América contratando a un trotamundos como Allan Saint-Maximin, a quien la directiva le organizó una recepción de auténtico héroe, y para cerrar, Monterrey sacó nuevamente la cartera en el segundo semestre del año para traer a Anthony Martial.
Se gastaron muchos millones de dólares para tener, en realidad, pocos resultados.
Sergio Ramos tuvo altibajos, pero ni él ni Martial ayudaron a Rayados para llegar por lo menos a una final de los torneos disputados. James fue de más a menos, fastidiado por la polémica exclusión del León en el Mundial de Clubes.
Aaron Ramsey pasó más tiempo en rehabilitación que en el terreno de juego, marchándose de forma cuestionada y poco clara tras el extravío de su mascota. Saint-Maximin sí sufrió comentarios discriminatorios contra sus hijos, aunque también es cierto que no estaba a gusto en el país y tenía preparada su partida.
De todos ellos, sólo Ángel Correa ha sido fundamental con Tigres, aunque falló un penal decisivo en la final contra Toluca, y Keylor Navas sí ha influido para que Pumas compita, aunque el equipo sigue lejos de lo que su historia obliga.
Quizá por ello, para este primer semestre del año mundialista, los clubes han decidido bajar las inversiones y no han buscado esos famosos “bombazos”. Sí han contratado jugadores muy importantes como Raphael Veiga, pero sin llegar al impacto mediático de los ya mencionados.
Este tipo de jugadores suelen rendir mucho en nuestra liga, aunque no sepamos realmente si este cambio de contrataciones se deba a un estudio netamente deportivo o si fue consecuencia del dinero que ya gastaron quienes pueden hacerlo.