Cruz Azul se reencuentra con Vancouver en CONCACAF, pero ahora sin los goleadores que le dieron la gloria en 2025
Cruz Azul volverá a cruzarse en el camino con Vancouver Whitecaps en la CONCACAF Champions Cup, aunque el contexto dista mucho de aquel recuerdo reciente que aún permanece fresco en la memoria celeste. La serie, correspondiente a la primera ronda de la edición 2026, marcará el arranque del equipo mexicano en la defensa de su título internacional, precisamente ante el rival al que goleó en la final pasada.
La Máquina llega a esta nueva edición de la Liga de Campeones de Concacaf con la obligación de refrendar la corona obtenida en 2025, cuando aplastó 5-0 a Vancouver en el Estadio Olímpico Universitario. Aquella noche fue histórica para el club, no solo por el marcador, sino por la contundencia futbolística que exhibió en el partido más importante del torneo.
Sin embargo, el reencuentro tiene un matiz especial y hasta nostálgico: Cruz Azul ya no cuenta con ninguno de los goleadores que sellaron aquella final. Ángel Sepúlveda, autor de un doblete, ahora milita en Chivas; Ignacio Rivero continúa su carrera en Tijuana; Lorenzo Faravelli fue fichado por Necaxa; y Mateusz Bogusz regresó a la MLS para vestir la camiseta del Houston Dynamo. Cuatro nombres que hoy están fuera del proyecto celeste y que fueron determinantes en la obtención del título.
Estas salidas responden, en gran medida, a la reestructuración encabezada por el actual cuerpo técnico comandado por Nicolás Larcamón, quien asumió el reto de renovar la plantilla y construir una nueva versión de Cruz Azul. El estratega argentino carga, además, con la presión de igualar lo conseguido por Vicente Sánchez, técnico que llevó a La Máquina a la gloria continental en la edición anterior.
El primer capítulo de esta serie se disputará este miércoles en Canadá, cuando Cruz Azul visite a Vancouver a las 21:00 horas (TCM). La vuelta está programada para el jueves 12 de enero en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, a las 19:00 horas (TCM). Sin los goleadores del pasado, pero con la responsabilidad intacta, La Máquina inicia un nuevo camino en Concacaf, consciente de que defender un título siempre es más complejo que conquistarlo.