El Real Madrid confirma su primera baja para la próxima temporada
El Real Madrid ya empieza a dibujar el mapa de la próxima temporada y, aunque todavía faltan meses para que el calendario marque el verano, en Valdebebas hay decisiones que parecen tomadas. Una de ellas apunta directamente a David Alaba, quien, salvo un giro inesperado, será la primera baja del proyecto blanco rumbo a la 2026-27.
La información, adelantada por Fabrizio Romano, es clara en el fondo, aunque todavía no en la forma: no hay negociaciones para renovar, no existe comunicación oficial entre club y jugador, pero las señales internas indican que los caminos se separarán cuando finalice su contrato en junio de 2026. En el futbol moderno, eso ya es casi una confirmación.
De pilar defensivo a incógnita permanente
La historia de Alaba en el Real Madrid fue, al menos en su inicio, exactamente lo que el club buscaba. Llegó libre desde el Bayern Munich, con jerarquía europea, liderazgo inmediato y una lectura de juego que encajó de manera natural en la zaga. Su primera temporada fue sólida, siendo parte importante de un equipo que dominó Europa y que encontró en su polivalencia una ventaja competitiva.
Sin embargo, el paso del tiempo fue implacable. Las lesiones comenzaron a marcar su etapa en el club, cortando continuidad, ritmo y, sobre todo, fiabilidad. En un equipo donde la exigencia no da tregua, Alaba pasó de ser una solución constante a una incógnita recurrente. Y en el Real Madrid, las dudas rara vez se prolongan.
Hoy, con 33 años y un valor de mercado que ha ido a la baja, el central austríaco ya no aparece como una pieza estructural del futuro blanco. No por falta de calidad, sino porque el club ha decidido mirar hacia adelante, priorizando perfiles más jóvenes y con mayor proyección física en una plantilla que se prepara para un nuevo ciclo.
Un contrato que se consume en silencio
El vínculo de David Alaba con el Real Madrid expira en el verano de 2026. A partir de enero, el defensor podrá negociar libremente con cualquier club, una situación que no genera inquietud en la directiva merengue, señal inequívoca de que no hay intención de reabrir la carpeta de renovación.
Ni el entorno del jugador ha buscado un nuevo acuerdo, ni el club ha dado señales de querer extender la relación. En este tipo de escenarios, el silencio suele decir más que cualquier comunicado.
La lectura es sencilla: el Real Madrid no forzará una salida inmediata, pero tampoco hará esfuerzos por retenerlo. Si Alaba encuentra destino antes, se escucharán ofertas; si no, cumplirá su contrato y se marchará como agente libre.
🚨⚪️ Real Madrid and David Alaba are still expected to part ways in summer 2026.
— Fabrizio Romano (@FabrizioRomano) December 26, 2025
No changes at this stage, still no formal of official communication between the parties but clear indications. pic.twitter.com/8jEhhnGZQ3
un último gran contrato
Como suele ocurrir con futbolistas de este perfil, el mercado no le faltará. Desde Estados Unidos, varios clubes de la MLS ya han mostrado interés, viendo en Alaba no solo a un defensor con recorrido europeo, sino a una figura capaz de elevar el impacto mediático de la liga.
Todo dependerá de lo que busque el propio jugador: estabilidad física, protagonismo deportivo o un último gran contrato antes del tramo final de su carrera.
Un adiós sin ruido, pero con contexto
David Alaba no se irá como una leyenda, pero tampoco como un error. Cumplió cuando el equipo lo necesitó, fue importante en momentos clave y su declive estuvo más ligado al desgaste físico que a una caída futbolística abrupta.
En un club como el Real Madrid, donde el futuro siempre pesa más que el pasado, su salida parece una consecuencia natural del ciclo que se cierra. Sin dramas, sin conflictos y sin urgencias. Simplemente, el tiempo hizo su trabajo.
Todo apunta a que el próximo verano marcará el final de su etapa en el Santiago Bernabéu.