El Estadio Nemesio Díez fue exactamente eso: un infierno. Noventa minutos no fueron suficientes. Tampoco ciento veinte. La Final del Apertura 2025 exigió nervio, memoria y carácter. Toluca y Tigres llevaron la definición hasta el límite, en una noche que terminó escribiéndose desde los once pasos y que quedará marcada en la historia reciente de la Liga MX.
Con el marcador global igualado 2-2, los Diablos Rojos encontraron en su gente, en su arquero y en un capitán que volvió cuando más se le necesitaba, el impulso final para inclinar la balanza.
Un partido que se jugó con el corazón
Tigres golpeó primero. Un balón parado, un desvío y la presión se hizo presente desde temprano en el Infierno. Toluca necesitaba remar contra la corriente, no solo en el marcador, sino en lo anímico. La respuesta llegó con futbol. Helinho encendió el estadio con un disparo cruzado imposible para Nahuel Guzmán, un gol que devolvió la fe y cambió la narrativa del partido.
En el segundo tiempo, Paulinho apareció como los grandes ‘9’. El portugués atacó el espacio, definió con jerarquía y celebró como leyenda escarlata. El Nemesio Díez explotó. Toluca había hecho lo que parecía imposible: empatar la serie y llevar la Final al terreno donde solo sobreviven los que no tiemblan.
El regreso del capitán
Al minuto 80, Alexis Vega pisó el césped por primera vez en esta liguilla. No estaba al cien por ciento, pero estaba listo. El capitán entró para empujar desde el liderazgo, desde la presencia, desde la historia personal que buscaba cerrar un círculo. Toluca ya no tenía margen, solo fe.
El tiempo extra fue un intercambio de intenciones, de cansancio y de destellos. Nahuel apareció cuando fue exigido, Luis García respondió del otro lado y el campeonato se negó a definirse antes de los penales.
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
— Toluca FC (@TolucaFC) December 15, 2025
𝐁𝐈𝐂𝐀𝐌𝐏𝐄𝐎𝐍𝐄𝐒 pic.twitter.com/PJWcYD9pQx
Once pasos hacia la eternidad
La tanda fue larga, tensa, dramática. Hubo errores, atajadas, postes y miradas perdidas antes de cobrar.
Luis García se convirtió en héroe. Atajó, resistió y sostuvo al Toluca cuando las piernas ya no respondían.
El último penal encontró a Alexis Vega, que no jugaba desde octubre, asumió la responsabilidad y engañó a Nahuel con una serenidad que solo tienen los líderes. El estadio explotó. Toluca era campeón.
Toluca, bicampeón y parte de la élite
El título número 12 ya es una realidad. Toluca alcanza a Chivas y reafirma su lugar entre los grandes del futbol mexicano. Antonio Mohamed volvió a hacerlo. Alexis Vega selló su legado. Luis García escribió su nombre en letras doradas.
En el Infierno no solo se jugó una Final. Se defendió una identidad. Y el premio fue eterno.